Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Un ambiente pesado

Hace 5 meses me cambié de trabajo, supuestamente por mejores oportunidades laborales.

Al principio todo bien, el ambiente era bueno y aprendí rápido la pega. La cosa es que a los dos meses de entrar mi supervisor directo cambió su actitud conmigo. Dejó de hablarme de un día para otro y sólo se limitaba a hacerme comentarios respecto al trabajo. Hasta ahí bien; uno va a laborar y no a hacer amigos precisamente. La cosa es que de cierta manera se lo tomó personal conmigo porque, supuestamente, yo era mala persona.

Trabajábamos los dos solamente en esa oficina. No tenía contacto con nadie más, salvo las veces que tenía que salir a hablar alguna cosa con alguno de los trabajadores, y pasa que, en el mismo ejercicio, sale una que otra tallita con la gente... si tampoco somo máquinas en donde se nos niegue encausar buenas relaciones que hagan más sano el ambiente laboral. Me llevaba bien con ellos y saludaba a medio mundo. Pero de ahí a entablar conversaciones y relaciones de confianza como para hablar mal de él, ni al metro. A mi me interesaba hacer bien mi trabajo y tener al día mis obligaciones; cosa que realizé a cabalidad.

El tipo comenzó con esos maltratos pasivos. Onda a minimizar mi trabajo; que él había estado en empresas más grandes. Si yo solucionaba un problema, le restaba importancia diciéndome que era parte de mi trabajo solamente. Y así con otras inquietudes donde terminaba diciendo: 'es que al dueño no le gusta así' -tratando de corregir cualquier cosa que yo hiciera. Si yo me dirigía a él, siempre me ignoraba y me hablaba cuando quería.

Un día llegué atrasado por 6 minutos. Y me llamó la atención tan exacerbadamente que me pareció irrisorio. Le dio mucho color, incluso me webonió. Que el resto de los trabajadores hablaban de eso y uno tenia que dar el ejemplo; que él llegaba tarde porque 'no tenía que marcar'... y tenía tarjeta igual que todo el resto. Que él era el jefe, que si la weá no me gustaba ya sabia que hacer. Y así varias cosas como llamar la atención por ir al baño o porque me detenía a cruzar palabras con algún compañero de trabajo. Se puso hostigoso por alguna razón que desconozco.

Algunos mal hablados dicen cosas de él, que por eso anda frustrado por la vida, tratando de hacérsela imposible al resto. Yo por mi parte me fui con LM para ganar tiempo y buscarme otra pega. A mi edad no estoy pa andar soportando. Y todavía pienso que puedo trabajar en cualquier parte.

Quiero terminar haciendo este descargo: Gente penca, maltratadora y frustrada con su vida siempre va a haber.

Ojalá que te vaya bien y que puedas encontrar el camino que te saque de tu frustración. Personas como tú no le hace bien a ningún trabajo. Por eso la gente se va enferma o deja de trabajar a los meses de haber entrado.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.