Pura imaginación
Hace unos días, paso algo raro en la bodega donde trabajo. La verdad, nunca había visto nada parecido. Llegué temprano, como siempre, pero ese día me tocó quedarme hasta más tarde, organizando unas cajas.
Era media tarde y los cabros ya se habían ido. Solo quedaba yo y el viejo Jaime, el cuidador. Mientras ordenaba, empecé a escuchar unos ruidos raros. Como susurros, pero no de gente. Pensé que eran los tubos o el viento, asi que no le di color.
De repente, una caja se cayó sola. 'Ya po, ¿quién anda hueveando?' grité, pero no había nadie. Me agaché a recogerla y sentí un frío helado en la espalda. Cuando me di vuelta, vi una sombra que se movía rápido entre las estanterías. Me quedé helado.
Justo apareció el viejo Jaime y me preguntó si todo estaba bien. Le conté lo que vi y, palideció. Me dijo que esa bodega era vieja y que hace años había muerto alguien ahi, aplastado por unas cajas. 'Esos rumores no más, ' intentó reírse, pero se le notaba el nervio.
Decidí apurarme y terminar la pega lo antes posible. Cada vez que levantaba una caja o daba la espalda, sentía como si me observaran. Cuando por fin terminé, salí rajado de la bodega y ni me despedí del viejo.
Ahora, cada vez que me toca quedarme tarde, miro dos veces a mi alrededor. No sé si fue mi imaginación o de verdad había algo ahí, pero no pienso quedarme solo de nuevo si puedo evitarlo.
