Mi vieja amiga llamada Ansiedad
Al de la publicación #66168... soy hombre de 43 años y creeme que te entiendo perfectamente lo que es vivir con ansiedad y lo que tú luchas contra ella... a veces no sabes el gatillante y solo quieres huir y hacerte bolita, o sientes cuando viene ese hormigueo en las piernas constante, o cuando cruzas tanto las piernas o te tirita el ojo... en el caso mío yo tal vez he vivido con más fuerza esa ansiedad desde el 2018...
Habiendo pasado por diferentes desencadenantes, pero todos asociados al mismo punto: la autoexigencia en todos los sentidos, laboral, familiar, pareja, sexual (durante la pandemia tuve una disfunción eréctil y para mí fue el desencadenante de un trastorno de ansiedad generalizada, donde vivía llorando porque no podía tratarla y me daba más miedo tener relaciones, fomentando así un círculo vicioso, además de ser el principal sostén financiero de la familia). Me traté con psicólogos, sexólogos, hipnosis, haciendo yoga, y cada quien a su manera me daba una directriz clara: debes aceptarla.
Me costó meses, hasta que un día, mientras iba manejando con el ojo tiritando y las piernas hormigueadas, buscando relajarme mediante música clásica, me sobrevino la ansiedad y me puse a llorar. Dije: "tengo ansiedad y ya estoy harto de buscar la solución". Lloré, lloré y lloré, y entonces el ojo dejó de tiritar y el hormigueo se fue reduciendo. Ahí empecé a entender poco a poco el concepto de que debes aceptarla en el sentido de aprender a vivir con ella, de que cuando venga un ataque no hay que evadirlo, sino dejar que pase y no resistir, como un huésped incómodo que sabes que tarde o temprano se irá.
Entendí que tener miedo es normal. Soy gerente de una empresa y a veces debo exponer frente a diversas personas y me da miedo, pero no importa, lo haré y si sale bien, genial, y si no, ni modo, hice lo mejor que pude. O si estoy con mi pareja y no sale como uno quiere, bueno, será para la próxima. Paradójicamente, cuando mando todo a la cresta, la libido se me sube. O cuando mi hija de 4 años se pone rebelde o la perra vomita en el auto.
Lo que me ayuda a mí (no extrapolable) es hacer mil cosas, como una persona hiperactiva que hace deporte. Prefiero hacer mil cosas en vez de quedarme pensando en la inmortalidad del cangrejo. En eso, tener una hija y una mascota me ayuda mucho para no andar pensando tonterías o ver el celular (el peor psicólogo, el celular). Uso los just y de vez en cuando aceite de cannabis. Tal vez esa ansiedad viva conmigo toda mi vida, aunque sea la persona más genial del mundo. Solo procuro aprender a vivir con ella y tratarla como si fuera una vieja amiga que viene a visitarme de vez en cuando. Y sobre todo, el querer vivir una vida plena y tener miedo a quedar inmóvil me hace decirme en mi autojerga futbolera: "estoy en los 85 minutos y pierdo 1 a 0... a la cresta la estrategia y nos vamos con todo al ataque. Si perdemos, ni modo, pero si lo damos vuelta, seremos los más felices".
