Nos capacitan.
Trabajo hace más de diez años en una entidad pública. Cada año debemos recibir capacitaciones que digan relación con nuestras funciones para mantener un mejoramiento continuo en las mismas. A principios de cada año se nos envía un correo con indicaciones para señalar qué tipo de formación requerimos.
Mientras tanto, nosotros seguimos mejorando nuestras funciones, hemos acortado plazos, gestionado solución de entorpecimientos en tramitaciones y colaborándonos entre todos; lo que uno no sabe o no recuerda, el otro le ayuda y la persona que atendemos se va contenta y conforme con nuestra atención. Hemos atendido a todo tipo de personas, con distintas condiciones y hasta en otros idiomas. A cada persona con mucho respeto y dedicación. Muchas veces nos han señalado que nuestra forma de atender no pareciera de una entidad pública y eso nos satisface. Y en base a ello vamos viendo qué tipo de capacitaciones requerimos.
Entre mis colegas de atención a usuarios (grupo mixto) este año se han solicitado capacitaciones de oratoria, idioma extranjero (como inglés técnico), lenguaje de señas, excell, manejo de programas y reglamentos internos y otros más.
Después de varios análisis de las encargadas de capacitación nos llegó el resultado de las peticiones: cinco cursos, de varias jornadas, exclusivamente de enfoque género.
