Se puso muy dificil la cosa.
Hace unos meses llegué a la ciudad en la que vivo buscando mejor calidad de vida junto a mi familia. Soy emprendedor, así que tuve que partir de cero en esta nueva ciudad. Pero las cosas no han salido bien. Los trabajos escasean, me ha costado formar una clientela, cosa que en mi ciudad anterior ya tenía.
Hace años, tuve crisis de ansiedad e ideación s5icid1 derivadas de que siempre me consideré un fracasado. Tuve tres carreras y me las farrié. El copete y los "amigos", sumadas a mi falta hábitos de estudio (y hábitos saludables en general) llevaron a que no terminara ninguna.
Hace unos tres años dejé el copete y el carrete. Llevo todo ese tiempo sin probar una gota de alcohol. Aprendí un oficio que me devolvió las ganas de vivir y ser alguien. Comencé de cero, de a poco, me hice un nombre y cierto prestigio en lo mío. No soy genial pero soy bastante competente y aplicado. Mis clientes prefieren esperar a que tenga horas disponibles que irse con otro profesional.
Pero decidimos cambiarnos.
Sabía que no sería fácil, pero aquí tengo poquísimos clientes. He buscado pega para aguantar mientras. No le hago asco a nada, he postulado a todo lo que se me ha cruzado, part time, full time, ventas, bodega, operario de lo que sea... Pasan las semanas y nada. Y se acumulan las deudas. Y vuelven las viejas dudas. Y el fantasma de la depresión asoma.
Me siento mal, desesperado. No duermo. No como. Fantaseo constantemente con el viejo castaño que está a unas cuadras de mi casa en un sitio baldío. Lo miro, imagino que dulce sería subirme a una rama, con una larga corbata de nylon al cuello .
Me duele estar así, creí que había sanado. Mi pareja está estresada y ansiosa, y con justa razón. Hago lo que puedo, aun cuando no tengo ganas de seguir, pero nunca es suficiente. A veces me basurea, me grita, o me ignora, y yo cada vez simplemente me callo. Siento que no la puedo culpar, al fin y al cabo soy yo el problema. A menudo solo quiero dejarla, pero no es tan fácil.
No sé que hacer. Quizás cuando leas estas líneas ya habré visitado al viejo castaño.
