Con un plan B
Hoy será el malo de la película, el que da consejo sin que se los pida, pero es que de verdad he leído tantas confesiones de personas que se cambian de ciudad o se cambian de trabajo sin tener un plan y sin tener nada ahorrado, luego confesan el tremendo error que cometieron, que la verdad es que me sorprende.
En mi trabajo varias personas han renunciado supuestamente por mejoras salariales o mejor ambiente laboral, y ahí están a los tres meses pidiendo volver, no les digo que no busquen mejores expectativas pero siempre hay que tener un plan b, un colchón de dinero para aguantar un par de meses, sobre todo si hay hijos.
No es mi intención juzgar, pero ya somos adultos y hay que pensar las cosas no una ni dos veces sino que 20 veces...
