El matrimonio no es un negocio.
Nada como llegar temprano del trabajo, ir a buscar a la bendi al cole, hacer las tareas, alistar su disfraz del día del cuento, dejar la casa impeque, esperar con oncecita a tu esposo, que el se vaya a jugar a la pelota y por fin echarse en la camita a leer las confesiones laborales que no leía desde el sábado y reirme con sus peleas.
Me detuve bastante en las confesion del matrimonio puro gasto para el hombre.. y adivinen quien trabajó, se ocupó de todo en la casa, colegio y además aporta con la mitad de los gastos mientras el esposo se fue a jugar con la tranquilidad de que su esposa lo esperará con la camita calentita y su hija limpiecita, educada, sus dientes lavaditos y durmiendo.
El matrimonio no es un negocio económico tal vez para el hombre pero si emocional. La vida no es sólo cuanto dinero ganas o pierdes sino tambien cuan feliz eres con la vida y familia que construyes en equipo .
