Recuerdos de esfuerzo extra
Hoy al ir por mi almuerzo no había nada que llamara mi atención, por descarte compré una fajita de pollo.
Quizás algunos son muy jóvenes, pero antes, el kentucky fried chicken (KFC) vendía un producto llamado twister y se me vino a la mente un momento, que si lo pienso es triste, hace darme cuenta y agradecer cada esfuerzo que han hecho mis padres por mí.
Año 2000, salía de mi enseñanza básica y era mi graduación de 8vo, típico evento, todo bonito, nos despedimos de los compañeros, un adiós a la profe jefe y hora de irnos. Generalmente, las familias en estos eventos programan su celebración, salida o una que otra cosita rica para conmemorar que el “crio” pasa a su nueva etapa “la enseñanza media”.
En mi casa no estaba la situación económica para celebrar, ni poder tener una cosita rica en la mesa, no digo que no había para comer, pero no podíamos darnos el gusto de salirnos del presupuesto que mi vieja tenía. Tanto así que, si mal no recuerdo, nos devolvimos a pie a nuestra casa.
Camino a la misma pasábamos por fuera de un KFC, donde mis viejos me preguntaron si quería pasar a comer, y uno entre lo pavo e ingenuo a esa edad, les dije que sí. Pasamos al local y me pedí un twister que en ese tiempo costaba 990 pesos, twister que fue sin bebida, ni papas porque no había más lucas. Esa noche, comí solo yo en ese local, y mis viejos, me miraron disfrutar la fajita. Esa noche no tuvimos los 1980 pesos para que los 3 hubiésemos podido compartir algo en la mesa, quien sabe si mis viejos también tenían ganas de comer de ese twister.
Hasta hoy valoro que, aparte de esa fajita, tuve la compañía de mis dos viejos en ese momento, quienes se sacaron la cresta para poder pavimentar el camino a la vida que hoy llevo.
Como consejo, valoren a sus viejos y cualquier esfuerzo que hagan por uds, quizás hoy no se percatan de lo que hacen para uds, pero a futuro, cuando se den cuenta recordarán con gratitud cada día y momento en la vida que pasaron con ellos.
