Es fracaso y el esfuerzo
Aquí estoy, sentado por primera vez en mi elegante y moderna oficina como gerente de una empresa emergente, reflexionando. He dedicado todo el día a grabar un podcast para algunos estudiantes de negocios, y las palabras de Sundar Pichai ( CEO de google ) me están resonando en la cabeza. 'Acepta el fracaso', dijo, 'recompensa el esfuerzo, no los resultados'. Había escuchado frases parecidas antes, clichés empresariales populares, la mayoría de las veces vacías de significado. Pero cuando lo emparejó con su próximo pensamiento, algo cambió para mí.
Fracasar es parte del camino al éxito, siempre lo ha sido. Pero, ¿puedes realmente construir un plan de acción basado en el fracaso? Un pensamiento interesante, pero una mirada a largo plazo me dice que no. No puedes seguir cayendo y levantándote sin que los inversores y los proveedores de financiamiento te pidan explicaciones.
'Aceptar el fracaso' es algo que se puede entrenar a la gente para que realicen correctamente, no para evitar el avance, sino para mantener la valentía en su propia imaginación y creatividad. Pero no deberías detenerte ahí. El camino para seguir no es simplemente aceptar el fracaso, sino celebrar y honrar el esfuerzo.
Pero, ¿cómo se hacen eso? Hace poco me topé con un estudio científico que me dejó muy emocionado. El informe dijo que la gente puede ser adiestrada para valorar las tareas que requieren esfuerzo. ¿Sorprende, no es así? Siempre pensé que el esfuerzo y la ganancia tenían una relación directa y que todos preferían la ruta más fácil.
Pero entonces empecé a pensar en corredores de larga distancia, artistas, músicos profesionales. El beneficio físico o material de esas actividades es a menudo minúsculo comparado con el esfuerzo tremendo que los individuos ponen en él. Estas personas encuentran el propósito y satisfacción en el trabajo duro y en el desarrollo de habilidades. Al parecer, los psicólogos han estado jugando con la idea de que se puede fomentar esta valoración del esfuerzo. Esto me hizo ver que centrarse únicamente en los logros y premios no es el enfoque más productivo.
Me dejó pensando... ¿qué pasaría si empezáramos a honrar el esfuerzo de mis empleados en lugar de solo sus éxitos? El estudio habilmente apunta que cuando se recompensa la determinación, la gente tiende a buscar tareas desafiantes incluso si ya no hay premio. Esto significa que podría fomentar una mentalidad de esfuerzo y superación continua en mis empleados. Esto ciertamente no solo acepta el fracaso sino que lo hace irrelevante.
Quién lo diría... el esfuerzo personal como el panorama más destacado y animado de nuestra empresa. La recompensa por sí misma no es el objetivo final, sino más bien el esfuerzo puesto para lograrlo. Y ese es un entrenamiento. Más que una gran noticia. Ahora, veamos cómo lo implementamos...
