Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Una extraña ilusión

Bueno, chicos, déjenme contarles algo que me pasó, que hasta ahora no sé si realmente lo entiendo del todo. Es sobre esa extraña ilusión, o lo que sea, que tuve con alguien que trabajaba en mi empresa. Voy a intentar explicarlo, pero es de esas historias que mientras más lo piensas, menos sentido tiene.

Todo comenzó hace unos años, cuando contratamos a una mujer de ese lugar con inviernos larguísimos y osos que, supuestamente, caminan por las calles. No, no voy a decir de dónde era, pero creo que se hacen una idea. Ella era increíblemente talentosa en su trabajo, pero había algo más que me mantenía, no sé, extrañamente atraído hacia ella. Y eso era raro porque, siendo su jefe, siempre intenté mantener todo profesional.

Pero vamos al grano; no estoy seguro si mi interés era genuino o si había otras razones detrás. Por momentos, pensaba que era porque me recordaba a alguien más, alguien muy cercano. A veces, creía que su presencia me recordaba a mi madre, no en el aspecto físico, claro, sino en su forma de ser resolutiva y directa. Otras veces, pensaba en mi hermana, en cómo compartían cierto tipo de humor. Y sí, no lo niego, habían momentos en los que me recordaba a una ex-novia, especialmente en la forma en que se apasionaba por sus proyectos.

La cosa es que nunca supe realmente qué era eso que me atraía de ella. ¿Era el exotismo de su origen? Esa cultura vastamente diferente y lejana que traía consigo historias que sonaban a cuentos de hadas para mí. O tal vez eran esos ecos familiares en su personalidad que me hacían sentir cercano a ella de una manera que no podía explicar.

Finalmente, ella decidió regresar a su país, y sí, eso me pegó. Fue extraño porque, aunque nunca tuvimos nada fuera de lo profesional, su partida dejó un hueco que no esperaba. Y ahora, cada que pienso en ella, es como intentar mirar a través de una niebla espesa; sé que hay algo allí, pero no puedo distinguir qué es exactamente.

Así que, aquí estoy, contándoles sobre esa extraña ilusión. ¿Era afecto? ¿Nostalgia? ¿Curiosidad? No tengo todas las respuestas. Quizá era todo eso mezclado, o tal vez nada de eso. Lo único que sé es que, en algún lugar entre la realidad y lo que mi mente decidió crear, hubo algo que me marcó más de lo que había previsto. Y hasta la fecha, intentar descifrarlo es como intentar atrapar ese humo que se te escapa entre los dedos. ¿Han sentido algo así alguna vez?



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.