Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

El corto circuito cerebral

Siendo las 4 am quiero contar mi última curaera.

Cuento corto. Me curé en la casa de mis tutores de tesis. Me dediqué a hacer tonterías, cambiando la música, tirando cervezas y casi me caigo varias veces. En realidad, bebí demasiado rápido debido a la ansiedad, no pude controlarme. No sé qué pasó con mi autocontrol, pero en ese momento perdí mi juicio de manera increíble. La situación más tensa que viví fue cuando intentaban expulsarme amablemente y me acerqué mucho a mi profesor [según me cuentan], porque no recuerdo haber tenido algún pensamiento desafiante o algo parecido. Simplemente fue para observarlo mejor, no sé, cosas de observador / odioso / ebrio. Pero resulta que para una compañera eso se vio mal y, para que me fuera rápido, dijo en voz alta que le había faltado el respeto a mi profesor.

Lo único que recuerdo con claridad fueron los ojos de la dueña de la casa pidiéndome que me fuera. No entendía, pero bueno, una amiga me llevó a casa, llegué y colapsé, me puse inconsciente, vomité y sentí una gran culpa por estar tan ebrio y no poder explicar bien la situación. Pasaron los días y pedí las disculpas correspondientes. Creo que quedó claro, me dijeron que ese acercamiento no fue una falta de respeto, solo que todo es muy interpretable, pero estaban muy desilusionados. Ha pasado un mes y aún no puedo superarlo, me ha costado mucho dormir, he pensado mucho acerca de mi futuro y cómo quizás en algún momento tendrán que recomendarme para algún posgrado y recordarán esta mala situación. Ellos me consideran un tipo capaz e inteligente, pero yo siempre me menosprecio. Siento mucha vergüenza al llegar al lugar y que esta compañera se burle de la situación. Siento que me tiene mala porque llegué después que ella y cree que hay una competencia en el puesto cuando nos graduemos. En las reuniones grupales, donde expongo mis resultados, es la única persona que no presta atención a lo que digo y tiene otras actitudes, como recordarme errores del pasado.

Solo quiero aprender, completar la carrera y marcharme. A veces he ayudado y aconsejado, pero siempre lo toma como un ataque. En realidad, he pensado demasiado, incluso llegando a tener ideas suicidas. Por más extraña que sea la situación, siento que he manchado mi imagen como profesional y, sobre todo, como persona. Es increíble cómo el alcohol hace malabares con tu cerebro, no poder ni siquiera entender el significado de las palabras. Recuerdo que me decían que estaba en casa ajena y yo lo veía en mi mente como 'casagena', ¿qué es 'casagena'? ¿No será Cartagena? Y seguía bebiendo.

Espero superar la situación, ya que mañana volveré a realizar mi trabajo y ni siquiera sé qué expresión poner. Me invade mucho la culpa por haberme comportado tan mal siendo una persona de 25 años.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.