Me fue bien!
Siguiendo la historia de los mateos, en el colegio y liceo siempre pasé sin pena ni gloria los cursos, no me gustaba estudiar, pero si lo hacía me iba excelente. Entré a la universidad por presión de mis padres, las carreras que a mí me llamaban la atención era un rotundo no, porque no tenían futuro, así que para darles en el gusto a ellos entré a una carrera de la salud, en la que no me sentía cómoda y que realmente no me gustaba, no me veía trabajando en ese rubro, en fin, pasé algunos ramos, me eché otros, todos los días era una tortura ir a estudiar, no era lo mío y sufría por hacer algo que no me gustaba, con el paso de los años mis amigas de U me fueron desplazando de los trabajos grupales y se alejaron de mi, no las culpo, yo no era ningún aporte, pero me sentía peor y ya no podría sobrellevar la situación.
Empecé un emprendimiento, haciendo entregas en los metros, fui creciendo y tomé la difícil decisión de dejar la carrera en el cuarto año. Ahora lamento esos años perdidos, pude haber estudiado algo que realmente me apasione, pero bueno así se dieron las cosas y comprendo la presión de mis padres que a su manera querían lo mejor para mi.
Pero ahora ya han pasado varios años y me doy cuenta que me siento una persona exitosa, mi pyme dio frutos y ahora tengo varios negocios y propiedades, tengo autos de lujo y una familia hermosa, vivo tranquila, sin preocupaciones, no dependo de nadie y he ayudado a mi familia económicamente, comparando a mis pares y a mis ex compañeros de U que les iba tan bien y me miraban como tan poca cosa, pero los veo y siguen viviendo con sus padres o en trabajos en los que es difícil surgir o ganar más, porque el campo laboral está muy colapsado.
Nadie sabe todo el esfuerzo que hay detrás, pero logré sacar mi pyme que empecé con 100 lucas prestadas y ahora tengo la vida que nunca imaginé, una casa gigante que es como toda la villa en la que me crié. Aunque siempre sigue firme a mis valores y siempre me dicen que sigo siendo la misma, ni siquiera me compro ropa de marca o cosas caras, en ese sentido lo justo y lo necesario.
Eso, el éxito depende de varios factores y en mi caso fue la perseverancia y el enfoque, dejé de lado carretes y juntas por ver crecer mi pyme, trabajando día y noche, pero todo valió la pena, me siento orgullosa de mi misma y lo que honestamente he logrado...
