Vivir con TEA.
Una línea muy fina separa una pataleta infantil de una descompensación cuando vives con TEA.
Tengo casi 36 años viviendo con ella, si, con mi TEA a cuestas (Y otras condiciones más que me acreditan como nivel severo ante el COMPIN), reparto calendarios en la micro y en mi protocolo tengo la precaución de que si un niño o niña en mi condición está gritando, me acerco guardando la regla del 50cms de distancia a nivel de sus ojos para no intimidarle y entregar el primer calendario completamente de regalo (Ya sea por descompensación o por simple pataleta.
Guardando este protocolo, lo estaba aplicando para una niña de tres años para entregar ese calendario de bolsillo (Que los que sueño repartir son de la línea Mickey mouse y sus amigos) que estaba gritando y le hablaría con un tono tranquilizador como acostumbraba a hacerlo y generalmente al hacerlo así, ese niño o niña suele tranquilizarse y yo puedo hacer tranquila mi pega ( Más que mal, nadie vive con $214.000 de pensión de invalidez por si sola).
Pero la madre no solo no me dejó aplicar el protocolo de saludo tranquilizante si no que para peor me ridiculizó y me trató de lo peor mientras seguí repartiendo calendarios y cuando hice mención que era una adulta TEA al igual que su hija...Fue una bomba que explotó en la cara de ambas...Fue un festival de insultos y nos hablar de que ella guardara la compostura acusándome poco más que de descompensar a su hija cuando ella ya venía gritando y pataleando dentro de su coche.
Finalmente no pude seguir, perdí 22 Calendarios y debí bajar de la micro sin ellos.
Dejé que gritara y no quise seguir contestando, pues ella solo lleva 3 años viviendo con el TEA en casa, yo en cambio, llevo 35 años y créanme cuando digo que yo si se diferenciar una crisis de una pataleta...Pero en serio mujer del recorrido F13, no discutí contigo no por que tuvieras razón de victimizarte como mamita Azul (Madre normal de niño o niña autista) si no que por qué en una pelea de inválidos, discute con un estúpido y te va a ganar por experiencia...
Y con 35 años de TEA en el cuerpo...No gracias, es mejor que sea la vida la que te enseñe las sutilezas de la líneas finas entre una pataleta y una crisis, ya que ni me diste la posibilidad de resolver y menos de llevar el el pan a mi hogar y para que hablaremos de que la empatía se fue de paseo al carajo.
Menos mal no le insulté ni le dije palabras en malos términos pero sinceramente me sentí destruida...Tanto que debí quedarme en casa por sobrecarga emocional al día siguiente.
Si algo agradezco es que no por ser autista están obligados a ser tolerantes conmigo, también se que como ser de luz se me apagan las ampolletas de vez en cuando y ustedes no están obligados a tolerarme ni mis estupideces ni mis descompensaciones.
Autiabrazos a todos y nos vemos en la micro.
