Fuera de Chile.
Soy uno de los chilenos que partió al extranjero a probar suerte y que terminó trabajando en lo que la gente de ese país no quiere hacer. En mi caso, reponedor de una tienda de abastecimiento. Lo malo es que igual te exploten, pero lo bueno es que al no estar bien el idioma, los clientes idiotas que te dicen alguna pesadez no les entiendes nada y más se enojan. Y si alguno de tus compañeros te pela tampoco les entendís ni un carajo.
Incluso si tienen hijos, se están dando bote en Chile busquen nomás en el extranjero y les mandan plata para que tengan un buen pasar. Acá pagan mucho más.
