Una mochila pesada.
Tengo 34 años y he pasado la mayor parte de mi vida viviendo en el dolor, en el pasado y la vida infeliz que me tocó vivir. A raíz de varias situaciones que me tocó vivir el año pasado, las cuales me sacaron de mi zona de confort, me hicieron entender que debía soltar esta mochila pesada que cargaba hace años en mi vida. No fue fácil y no lo ha sido; es una decisión que tomo a diario, y reconozco que hay momentos en los que me resulta y otros en los que me siento un completo desastre.
El poder cuidar nuestra salud mental en Chile es caro. No tengo la capacidad económica para hacerlo, pero me propuse mejorar. Tengo un hijo pequeño de 4 años y trato de ser la madre que no tuve, de darle el amor que yo jamás recibí, de cortar el círculo de violencia en el que yo crecí, de enseñarle a gestionar sus emociones, cosas que yo jamás aprendí y de ser mi mejor versión para él, pero es una lucha diaria que cuesta y es difícil.
Trato, en lo posible, de llenar mi vida con buenos pensamientos, de vivir un día a la vez, de ser agradecida, de conectarme con el presente y de rodearme de gente que me ame y a la que yo ame. Si alguien pudiera recomendarme un libro de sanación bueno o darme algún consejo, estaría agradecida. Si alguien alguna vez se sintió en ese pozo oscuro, espero y deseo de corazón que logre ver la luz. Saludos y gracias por leer.
