Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Enfrentando al acosador

Soy una mujer profesional con 10 años de experiencia laboral en una institución. Fui madre durante la pandemia, me cuidé, pero algo falló. Por aquellos días tenía planeado realizar un segundo postgrado, lo pasé horriblemente debido a la imposibilidad de concretar este anhelo. En medio de toda mi desgracia, un jefe de la sucursal principal comenzó a acosarme debido a un proyecto internacional que creé desde cero, y de manera inescrupulosa, quería participar como autor principal.

Oculté mi embarazo hasta los 5 meses e incluso consideré la posibilidad de abortar debido al estrés y el miedo. Sin embargo, nos aferramos a la vida. Tuve a mi hijo y cuando él tenía apenas unos meses, recibí la notificación de adjudicación de un importante fondo desde un país europeo. ¡No lo podía creer!

Cuando este jefe recibió la noticia, de inmediato me contactó, pero no precisamente para felicitarme. En esta ocasión, eran amenazas directas diciendo que debía incluirlo en el proyecto, de lo contrario, él se encargaría de impedir su continuidad.

Ese día estaba con mi bebé en brazos. Al principio lloré y no podía hablar. Luego miré a mi hijo, cobré aliento y le dije que había grabado absolutamente toda la conversación (aunque era mentira) y que al día siguiente lo iba a exponer mediante cadenas de correos electrónicos dentro de la institución. Lo taché de incompetente y le recordé que si estaba en ese puesto, era solo por pituto político y no porque su cargo se ajustara al perfil. Corté la llamada y lo bloqueé de inmediato. ¡Fue tan aliviador! El tipo estaba tan asustado que me llamó desde otro número llorando y pidiendo perdón.

Meses más tarde, lo trasladaron con condiciones contractuales mucho menos favorables. Gracias a esa idea pionera en la institución, mi sueldo subió 1 millón adicional y lo mejor de todo es que hoy tengo un compañerito aventurero. A pesar de no estar junto a su papá, tengo la dicha de decir que es un excelente padre y un buen ex.

Gracias por leer...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.