La monotonia
Hace unos dos años que la relación con mi esposo se volvió monótona. Siempre está ocupado y no tiene tiempo para mí. Le he manifestado de distintas formas que necesito atención, jura que va a mejorar, pero todo sigue igual o peor. Al comienzo esto me dolía mucho, lloré, sufrí. Pero con el tiempo me empezó a dar lo mismo.
Él está todo descuidado, gordo, desaseado, lleno de flatulencias y ya estoy sintiendo una especie de rechazo. Quizás es una forma de autoprotegerme para no seguir arrastrándome por un poco de su amor.
Hace unos días conocí a un joven que me movió el piso y me cuestioné muchas cosas en mi vida. Me dieron ganas de disfrutar, sentirme libre, linda, deseada. De volver a brillar y sentir vitalidad.
A mí esposo lo quiero mucho, pero esta situación está matando el amor y él no pone de su parte para que las cosas de pareja mejoren.
¿Será hora de tirar por la borda 12 años de matrimonio y empezar a vivir la vida loca?
