Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Sin dudas ni certezas

Tuve una relación de 4 años, nos íbamos a casar, teníamos muchos problemas, problemas que no eran nuestros pero al fin y al cabo nos influían directamente, sus hijos no me querían (adolescentes que me la hicieron de cuadritos), la ex, con la que estaba separado hace más de 10 años, se dedicaba a molestar y a poner a los hijos en mi contra, peleas constante por esto, por lo otro, el trabajaba lejos y la distancia terminó por matarnos, sumado a que me costó meses encontrar trabajo y me terminé volviendo cero aporte. Un día se levantó, tomo sus cosas y se fue, ahí me quedé con una casa gigante que habíamos comprado, un dividendo tan alto como lo grande de la casa y 9 hijos peludos que habíamos adquirido, lloré hasta que me dolieron los ojos y se me reventaron los poros de la cara. A los 4 meses comencé a salir con un amigo, cuando me puse a pololear, apareció mi ex, se había dado cuenta que la había cagado, que estaba solo y que yo siempre estaba para él, pero yo ya no quería volver... Ya me había cansado de llorar. Llevo 10 meses pololeando y mi ex me volvió a pedir que vuelva con él, me pidió que me fuera a otra ciudad con él y nuestros hijos peludos y la verdad es que yo lo extraño mucho, pero a estas alturas no sé si a él o a los buenos recuerdos, mi pololo es tierno, cariñoso, es atento, sus hijos me quieren, es el hombre más detallista que he conocido, pero siempre ha vivido a la sombra de mi ex y siento que no se merece eso, creo que yo no me merezco estar con él, que él debería estar con alguien que se entregue al 100 como lo hace él.

Debí vivir el duelo y ya es tarde porque alguien aquí saldrá lastimado y lamentablemente será quien menos lo merece, lo miro y lo miro y no sé cómo decirle que necesito estar sola, que necesito pensar, que estoy confundida.

A mis 38 años aún siento que la sinceridad a veces puede destruir, pero creo que es mejor que estar con alguien que duda de su amor...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.