No me gusta la navidad
Llevo 11 años separada. A todos siempre les digo que es un buen ex y un buen papá, y no hago más comentarios. Me separé el 24 de diciembre porque ese año no me dio ni 1000 pesos. Yo, como buena mamá, durante todo el año hacía recortes y más con mi sueldo. Esa Navidad, mis hijos de 3 y 5 años tuvieron todo lo que habían pedido. Hice pavo navideño, cosas para picotear, cola de mono, todo hecho por mí. Llevé a mis hijos a la misa del gallo, y cuando llegamos, él aún no había llegado. Cuando lo hizo, me dijo: 'Tú siempre solucionas todo sin mi ayuda', y escuché que decía al teléfono: 'No podré ir, llegó visita'. Esa llamada me rompió en 1000 partes. Yo miré a mis dos bebés y les dije: 'Vamos a ver si viene el pascuero'. Salieron a la calle. Llené el arbolito como nunca, les eché brillantina a los regalos, ellos reían y yo los miraba... Desde entonces, siempre he fingido que me gusta la Navidad. La verdad es que soy un Grinch encubierto...
Mis hijos ya son adolescentes, siguen haciendo su carta y piden un solo regalo, pero en la carta me dijeron: 'Mamá, nosotros sabemos que no te gusta la Navidad y te hacemos la carta porque te brillan los ojos cuando la recibes'. Es verdad, esas cartas hacen que mis navidades sean maravillosas, fingir que aún son niños y que no tengo que romper esa ilusión... Aún lleno la casa de adornos, pongo luces en todos lados. Siempre me dicen que linda está adornada la casa, y eso lo hacía para que los niños no se dieran cuenta de que el papá no llegaba a verlos. Ahora se gradúa el menor y le digo: 'Qué mala fecha te gradúas. Cuando vengas a verme, lo celebramos...'
Perdón pero nunca lo había contado
