Me pone mal
Hace 2 años me separé, y veo a mis hijas cada 15 días por mediación familiar.
Separarme fue un alivio, sin embargo creo que nunca me he podido reponer de no ver a mis hijas todos los días.
Hablamos casi a diario por videollamadas y nuestros fines de semana juntos creo que son el único momento en que me siento realmente feliz.
La mamá de las niñas es un saco de plomo y más fría que manguera con hidrógeno líquido; la comunicación no es buena, y siento que no les da todo el cuidado que merecen. No puedo decir que es mala mamá, pero tampoco es la mejor.
Varias veces le he dicho cosas que le pasan a la niñas y las ignora o pone mala cara al decírselas.
Eso me pone mal, no por el hecho de su despreocupación, sino porque me quedo angustiado cada vez que nuestros fines de semana juntos se acaban y debo ir a dejarlas.
Ese momento me parte el corazón.
