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Hay favoritos en la pega.

Hace dos años entré a trabajar a una farmacia X. Rápidamente me di cuenta de los favoritismos de ayuda desde la jefatura hacia mis compañeros. Desde entregable ventas en bandeja y asegurarle ventas en sus vacaciones he incluso licencias médicas hasta ocultar en reiteradas oportunidades su evidente estado de ebriedad en el trabajo.

Este mismo personaje fue acusado “de abuso sexualmente” por parte de una part time, acusación la cual le bajaron el perfil y solo quedó en que fue una talla de este tipo ya que estaba emborrachó trabrando. También me he dado cuenta que siempre arreglan los horarios en beneficios de estos compañeros (somos solo tres personas en esta labor) y todo aceptado desde la jefatura.

Pese a extensos turnos en los que estoy solo 3 horas en la casa y el resto del día y noche en el trabajo, mi sueldo no aumenta en comparación a mis otros compañeros que reciben casi el doble y hasta uno con menos horas laborales. Es demasiado agotador todo. Muchas veces sus actitudes hacia mi son con mucha indiferencia.

Cosas pequeñas que marcan una diferencia en la relación laboral. Con suerte me saludan y me imagino como me deben pelar. Prácticamente estoy como “aislado” del grupo laboral. Son todos amigos menos yo. Ningún intento en los dos años que llevo en acercarse a mi. Yo lo intenté y les metía conversa pero siempre quedábamos en lo mismo. A veces siento que me ven como el “Raro”, “el que no debería estar acá” o el “cabro chico” de la pega (son todos mayores arriba de 45 años. Yo tengo 33).

Cuando recién llegue, compañeros de trabajo le decían a los clientes “atiéndase conmigo y no con wns”, me quitaban desvergonzadamente los clientes. Sé que no soy el más simpático pero soy muy respetuoso de las reglas de mi lugar de trabajo como con las personas. Desde la jefatura hacia abajo me hacen sentir muy rechazado, diferente, aislado. Han existido dias en los que sinceramente los pensamientos no me dejan dormir en toda la noche, otros días no soy capaz física ni mentalmente de salir de la cama. Dolores, problemas físicos asociados a la depresión en su amplio aspecto.

A todo esto, soy papá de una bebé pequeñita, por eso he aguantado humillaciones como desprecios.
A lo mejor son trancas mías o estoy captando una falsa realidad. Ya no sé qué pensar ni qué hacer. No quiero que el trabajo sea una tortura más de lo que ya implica el trabajar.

Hablando con amigos o conocidos psicólogos, me hacen saber que estoy para licencia por estrés laboral de manera urgente pero sé que la solución no va por ese lado. Necesito consejos.
Alguien que le haya o esté pasando por lo mismo. Saludos .



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