Una buena profesora
No soy profesora, pero gracias a varios de ellos salí adelante. Gracias a mi profe de básica porque subió mi autoestima cuando en mi casa sólo vivía violencia. A mi profe de matemáticas que me vió paralizada de miedo y habló conmigo para calmarme, a la de biología que se preocupó por mí y secó mi ropa un día que llegué empapada porque en mi casa ni les interesaba como llegaba al colegio, al de educación física que cuando vió que le pedía 100 pesos a un compañero para comer me preguntó qué más comería y se dio cuenta que no comía nada más así que fue a hablar para que me dieran la beca junaeb de almuerzo.
Que pena que vivan tanto estrés, que tengan que soportar tantas faltas de respeto.
Para aquellos que sienten que estudiar pedagogía fue su peor decisión, recuerden que quizás ni se dieron cuenta y un pequeño gesto le hizo el día o la vida a un niño/niña.
Un abrazo a todos.
