A regar sus plantitas poh...
Hoy es mi aniversario de emparejamiento número 10 y aquí estoy zampándome un helado de chocolate para aplacar la amargura que me provoca la desidia del hombrón.
10 años juntos y otra vez se le olvidó que hoy cumplíamos 10 años desde esa bonita noche que decidimos juntar nuestros caminos, jurándonos respeto, lealtad, amor incondicional y por sobre todo sexo intenso toas las noshes!
Pero aquí estoy, mirando a los 2 retoños producto de los escasos polvos que nos pegamos en esta década, que si bien no son malos, para nada, too lo contrario 1313, son más escasos que político honrrao.
Ni un clavel chino me trajo, ni una palabra bonita, ni un laik en una foto en rrss.
Es un excelente hombre, es seguro, tranquilo, trabajador, respetuoso, me valora, me hizo crecer las alas y me echó a volar, quizá fue un mensaje subliminal y lo que quiere realmente es que vuele, pero bien lejos de él.
Hemos pasado por las de kiko y kako, me recogió con cuchara después del cagazo de la vida que me pegué, me acompañó, secó mis lágrimas y me recordó que más vale el que enfrenta y reconoce que el que se esconde y guarda imagen de mustio.
Pero su forma de amar es así, sin detalles, sin expresiones de cariño, con pocos polvos, con poco contacto físico.
Lo único que toca a menudo es su celu. Se sumerge en horas y horas de un juego ql fome, no reviso su celu pero me consta que no hay nada más.
He pensado que quizá hay alguna neurodiversidad no diagnosticada, porque su hermitañismo es evidente y su inteligencia por sobre la media. Ama los números loco, quién en esta vida ama los números!!
Yo lo amo con el alma, con locura y pasión. Es el hombre de mi vida. Pienso que no hay otro en la vida como él. Admiro su fortaleza y esos brazos grandes y fornidos que si bien poco me abrazan, me contienen cada vez que lo necesito en el sentido metafórico de la palabra.
Bueno estimados lectores, ese es mi drama. Como a las plantitas, el amor se riega con agüita, y aquí estoy peor que escupe de momia. Que tengan buena vida.
