Forjando el caracter
Soy profe. Los niños me quisieron funar, pero no por hacerles daño ni mucho menos sino por tirarles tallas antiguas, pasadas de moda quizá. Por preocuparme por su salud mental (les molestó que me metiera en su vida, y yo solo quería ayudar). Siempre se nos dice que si encontramos a un adolescente con riesgo de suicidio, ayudemos. Eso hice. Pero acá se molestaron e hicieron de un consejo un cahuín. Lo malo fue que un adulto, exactamente su profesor jefe, los apoyó en esta funa en vez de guiarse por todos los protocolos. Y están bravos. No lo permití y solicité protocolos pero estoy para la embarrada. Puedo reconocer mis errores y enmendarlos, pero ahora por esto me siento expuesta. Y saben que aprendí de esto? Que debo ser la profe fría que ni tallas tira porque todo puede ser usado en mi contra.
Ni si quiera me preocuparé de mis estudiantes... que se preocupen sus familias. Al final, una queda como metiche y puede meterse en problemas. Estoy dolida.
