Perdidos en el extranjero.
Bueno está confesión no es tan laboral que digamos pero es una historia que siempre que la cuento la gente queda como oh, la wea brigida jajaja.
Hace un par de años viajamos con mi pareja a Perú, nuestra meta era llegar a Machu Picchu pero en el camino recorrimos varios lugares de Perú. No íbamos con todo planeado, pareja joven e íbamos con el presupuesto algo apretado. cabe mencionar que no teníamos reservas en nada, ni hoteles ni transporte, solo los pasajes de avión de ida a Arica y lo demás se va viendo. Bueno en el momento de volver de Machu Picchu, si, llegamos jaja. El bus que nos traia de vuelta nos dejó en cusco a las 3 am aproximadamente. Ya que hubo unos problemas con los caminos terrestres y tuvimos que volver en tren, ultra caro además, y eso desprogramó todo el viaje de vuelta a la ciudad.
Nos dejaron, sin alojo y no teníamos siquiera internet para buscar algo. Asi que nos tocó caminar por la ciudad 3am solos con las mochilas gigantes por qué traíamos todo el equipaje del viaje, de pronto aparece un policía peruano prácticamente de la nada, solo caminando a las 3 am sin auto pero con su uniforme, le explicamos nuestra situación y nos lleva a un hostal que el conocía, yapos llegamos a una casa sin letrero de hostal y sin nada que hiciera saber a alguien que ahí había algún tipo de hospejade.
Entramos y nos recibe un hombre tipo nosferatus, si fue así sin exagerar. Era un tipo muy extraño que daba una vibra tenebrosa, su forma de moverse, de hablar y todo, luego nos toma nuestros datos de rutina, ya de un principio fue extraño por qué nos preguntó demasiados datos, a qué íbamos y donde vivíamos pero por la desesperación del momento no importo.
A mi polola le sucedió algo, ya que ella tiene mucho esto de sentir las malas energías y cosas así de una persona, lugar etc, de inmediato se puso extraña y no le gusto el lugar. Al momento de llevarnos a la pieza nos muestran una pieza de 1.85 de alta, yo casi tocaba el techo literal, sin ventanas, sin tele sin nada más que una cama, además de ser la habitación totalmente blanca, y aquí viene lo peor, miramos la cerradura, no tenía nada por dentro, era el típico cerrojo antiguo que va un candado, pero se cierra desde afuera.
Quedé igual negro, pero mi polola menos mal al ver todo esto atino y medio alterada pidió la devolución de la plata por qué no nos íbamos a quedar nicagando ahí. Siempre me he preguntado que nos hubiera pasado si nos quedabamos? Desde el policía solo caminando sin nadie a esa hora y a pie, todo fue muy raro.
Mi polola dice que quizás nos iban a sacar los órganos jajaja yo pienso que tanta leyenda que rodea esa zona de Perú quizás algo sobrenatural nos agarro y quizás no aparecíamos más jajaja.
Disculpen lo larga de la historia pero es una wea que no se me va olvidar nunca .
