Un costo infinito
Tengo 45 años, dos hijos mayores de edad que estudian en la universidad y viven conmigo, tengo mi casa, mi auto, mis mascotas, pero ahora que me pongo a pensar: A qué costo! Mis hijos se criaron con mi mamá, con mi hermana, con mi tía, con la guardería, el after y cuando se pudo, les enseñé a ser lo más independientes que podían para que pudieran valerse por sí mismos.
Pero miro atrás y pienso que debí estar presente, quizás trabajar menos, tal vez dejar que me mantuvieran. Aunque estando en pareja siempre me sentí mamá soltera. Le sigo dando vueltas... a qué costo! Y siento pena, rabia!
