Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Metamorfosis

Siempre leo este sitio y la mayoría del tiempo comentó cuando siento que tengo algo que decir. Quiero contar que este año me cambié de pega, después de haber estado 10 años en un lugar. Estaba en mi zona de confort pero fortuitamente apareció un ofrecimiento que me encandiló no solo porque era más Plata, sino porque era un nuevo desafío. Contra todo pronóstico, postulé la segunda vez que existió el llamado. Sin muchas expectativas fue pasado cada entrevista y después de la psicológica, me llamaron a los 2 días para decirme que había quedado. Sinceramente, me sentí en blanco... no sabía si hacía lo correcto, ya que hacía 4 años que había ganado la titularidad en mi antiguo trabajo. Sin embargo, como no creo en las casualidades, me embarqué en este buque de cambios. Este año fue crudo, de dulce y agraz, he conocido gente muy bacán (las menos, lamentablemente) y gente peeeeencaaaaa (cómo diría el gran filósofo, Popin).

Dentro de todos estos cambios, ayer decidí terminar una relación compleja con mi pareja desde hace 7 años. Tenemos una hija de 5 y ese siempre fue mi freno para acabar totalmente con ese lazo. Llevaba años atrapada, pasándolo mal poniendo mis ojos en el suelo de una familia y de lograr lo que nunca tuve en ese aspecto.

Les mentiría si les dijera que no me siento un poco fracasada, pero tengo una sensación de libertad tan única que me ha llenado de tranquilidad. ¿Por qué les cuento esto? Porque pienso que así como yo hay mucha gente que le teme a los cambios. Estoy cagadísima de miedo porque no sé si daré el ancho para sostener una casa y a dos hijas (una de ellas con una enfermedad crónica). Sin embargo, la barrera que le pongo a mi temor es mi deseo de felicidad y la esperanza de que todo estará bien en la medida en que yo lo esté.

Las crisis de pánico comenzarán a disminuir, los medicamentos probablemente ya no sean mis compañeros de viajes y tengo fe de que se me vienen cosas nuevas. Verbalizarlo es primordial.

Quiero sentir que estoy haciendo lo correcto porque no quiero dudar y volver al infierno que estaba viviendo día a día.

Quizás a futuro cuente las razones de mi ruptura y los pormenores de cómo esta relación que fue un sueño para mí, se fue desmoronando poco a poco... el aprendizaje es social y sé que mi historia tarde o temprano será un impulso para muchos/as que leen esta página.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.