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Con un ambiente laboral asi, no se puede.

Soy Educadora de Párvulos, amo mi profesión y doy todo por cada nivel que he tenido, soy de esas educadoras que enseña con amor y paciencia, los niños y niñas siempre fueron mi debilidad, son seres tan indefensos y es por eso que me preocupo tanto por ellos y me dedico 100% a ellos/as.

El problema es que al ser así, a mis otras colegas, no les agrada, ya que ellas no son de abrazar a sus pequeños/as, no son cariñosas, y les molesta que los niños y niñas de los otros niveles vayan a saludarme, les molesta que me guste bailar con ellos al recreo, cantar con ellos, en resumen, les molesta ver que disfruto lo que hago (soy la más joven, ellas tienen sobre 45 años).

Comencé a recibir sus críticas, que no sea tan lúdica, que no saludara a los niños de su nivel, que no juegue con ellos al recreo (es de vez en cuando), me pedían que cambie, que sea más seria, que no puedo andar siempre sonriendo.
Después comenzaron a criticar mi manera de vestir fuera del establecimiento educacional, al ser joven en verano uso faldas, vestidos, short, pero eso no debería importarles, se dedican a revisar mis redes sociales, pese a que no las tengo, ni en wtsp, solo tengo sus números.

El ambiente se puso muy tóxico, ya ni me saludaban, y cuando teníamos reunión cuestionaban o rechazaban todos mis aportes, y lamentablemente la coordinadora es muy amiga de una de ellas, así que nunca tuve apoyo, fue tanto, sus cahuines, el secretearse a mi lado o cuando yo pasaba, sus burlas, siendo que algunas tienen hijas que recién están ingresando a la vida laboral, imagino que no les gustaría que ellas vivan lo que yo.

No aguanté más, primer licencia, segunda licencia, crisis de angustia, al nivel que me daba terror volver a mi trabajo, y lloraba todas las noches porque extrañaba hacer lo que tanto amo y a mis pequeños que adoro y alegraban mis días, pese a todo lo malo que sucedía alrededor, me enfocaba en ellos y en hacer mi trabajo, pero no pude más, me ganaron.

Finalmente tuve que renunciar porque no daba más, lo que me tiene aún más mal, ya que no encuentro trabajo en ningún lugar, estoy mxriendo por dentro día a día en mi casa, lo único que hago es dormir y soñar con esas mujeres.
Fueron malas y yo nunca les hice daño.
Dónde queda la sororidad? sobre todo en los lugares donde trabajamos puras mujeres.

Siento miedo, de no encontrar trabajo, o de volver a vivir una situación similar, porque amigas que trabajan de educadoras en otras ciudades están viviendo cosas similares.
Los apoderados me hablan y me piden que vuelva, agradezco que ellos y sus hijos siempre me valoraron y eso es mucho mejor que esas mujeres que se hacían llamar mis colegas, pero no puedo volver, obviamente ya fui reemplazada y por salud mental no quiero ni acercarme a ese lugar, a tal punto que dejé un computador y otras cosas importantes.

Tengo tanta pena, espero de todo corazón encontrar un trabajo donde pueda ser quien soy y donde valoren lo que hago, porque en serio, lo hago con mucho cariño, doy lo mejor de mi por ellos, mis niños/as. (Los adoro con el alma, y los extraño como no imaginan, siempre estarán en mis recuerdos).



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