Mama pendulo...
De laboral? Estoy con licencia médica por este motivo, necesito desahogarme...
Cuando tenía meses de vida, mi mamá decidió vivir todo lo que no pudo en su adolescencia (aunque me tuvo cuando ella tenía 28 años), se dedicó a carretear, a salir con otros hombres, a viajar, y cuando quedaba sin plata, volvía a la casa.
Así fue como viví años de mi infancia, con miedo cada vez que ella salía, porque pensaba que no volvería y si, muchas veces fue así.
Con 4 años, me quedaba dormida llorando con una muñeca que me trajo de uno de sus tantos viajes, y así pasaban días, noches, meses, hasta años
Pero mi papá, hizo todo lo que mi mamá no, gracias a el nunca me faltó nada y agradezco enormemente tenerlo en mi vida, pese a no tener a mi mamá, hizo que tenga una linda infancia, rodeada de amigos y amigas, familiares paternos, viajes, juguetes preocupación y cariño.
Hace 12 años atrás apareció mi mamá nuevamente, mi papá por pena la recibió en la casa, ya que no tenía donde vivir, fue el peor error, porque estaba totalmente distinta, alcohólica, agresiva y bipolar, mezclando todo eso con pastillas para dormir (que no le hacían efecto, se dormía de lo ebria que quedaba).
Con mi papá vivimos un infierno, era pelea tras pelea, menos mal, se separaron definitivamente pero fue complejo, ya que no quería irse de la casa, se pudo lograr con abogados.
Debido a todas las cosas que nos hizo, tanto en el pasado, como ahora, colapsé y comencé a tener crisis de pánico, hasta llegar a tener depresión, pésima mezcla, he probado de todo y nada me ha quitado las crisis, motivo por el que no he vuelto a trabajar.
Fui al psiquiatra, y me dijo que lo mejor que podía hacer era dejar de ver a mi mamá, entre tantas otras cosas, obviamente ella volvió a irse, pero esta vez me llamaba, o me pedía que la vaya a ver, pero ya no, llevo meses sin saber de ella, no puede acercarse a la casa, estoy algo más tranquila al no escuchar sus gritos, al no sentirme mal porque siempre me denigraba, al no tener que esquivar sus golpes, o las cosas que me lanzaba, al no tener que dormir con la música fuerte para no escuchar como pateaba mi puerta hasta que se cansaba, a no tener que sentir su olor a alcohol, a no tener miedo de la comida que preparaba por las veces que nos drogó, para robarnos, entre tantas cosas que no imaginan y que extendería aún más el relato.
Pero saben que es lo peor de todo? que con mis 26 años, duele, duele no tener a una mamá que esté ahí cuando la necesito, tengo un papá (que da la vida por mi), pero nunca será lo mismo que una madre.
Mamá, te amo y te lloro, pero nuestra relación es mejor de lejitos y lamento profundamente que nunca me hayas querido, me acabaste mamá.
