nfermarse es traicion.
Tenía mi trabajo soñado, ganaba bien, iba con mi perro, y había hasta más perros. Amo a los animales y tener animales de compañía era un plus incuantificable. Como todos los trabajos, tenía áreas grises pero por eso es pega y no un hobby.
Era feliz. Estuve casi 6 años ahi, era bien valorada. Un año los trabajadores me regalaron un cuadro de reconocimiento a mi trabajo y dedicación.
El último año fue negro. Falleció mi abuelo el 25 de diciembre, falleció mi tía en mayo de manera inesperada, llevaba 2 años sin vacaciones y con burnout por la pandemia. Cuando pude tomar vacaciones, las interrumpí cuando a uno de mis compañeros le dio Covid y volví para apoyar a mi jefa, y que no quedara sola. Tenía TREMENDO burnout y lo pague caro.
Después que falleció mi tía, mi jefa me incentivó a iniciar terapia, la empresa me financió una parte.
Ya llegando fin de año, con la presión acostumbrada de cierre de año, eventos de fin de año, navidad, los regalos de 80 niños, el viejito pascuero, el evento, la reunión del equipo de ventas y mas encima la auditoría de seguimiento de ISO 9001 no pude más, y 2 duelos encima... no pude mas. Aguanté lo que más pude para llegar hasta el evento de navidad, conversé con mi jefa, con mi psiquiatra, para alcanzar a entregar lo que más pudiera y empezar mi licencia en un par de semanas.
He tenido depresión toda mi vida. Recuerdo en primero o segundo básico mirar por la ventana de mi pieza, de segundo piso, pensando si me tiraba moriría. Alguien me dijo q solo me rompería muchos huesos y dolería mucho, pero viviría. A los 15 años me hospitalizaron por un intento de suic... A los 20 años congelé la U por depresión y agorafobia. A los 30 años tuve licencia por depresión y me echaron.
Y ahora, estaba en mi pega soñada, era muy humana, había conversado con mi jefa y esperaba que comprendieran el contexto.
A los 37 años de nuevo estaba con licencia, a los 2 meses estaba lista para reintegrarme, me junté con mi jefa a conversar y me dijo que su jefe y los jefes del jefe no me querían de vuelta.
Gran traición había sido tener licencia antes de una auditoría.
Eso a fines del año pasado. Y acá estamos llegando a fines del 2023 y sigo sin pega.
La salud mental sigue siendo tabú, enfermarse sigue siendo traición. Y si no fuera por que estoy medicada, todos los días agradezco no estar suicida, porque las condiciones están dadas.
