Nunca olviden sonreir..
Hola... esto es personal, pero también tiene algo de laboral.
Hace unos años... 6 aprox., conocí a un tipo que me hizo pedazos la vida... estuve 2 años con depresión, para hacerla corta, un tipo mujeriego, cafiche y narcisista hasta decir basta. Busqué ayuda tanto con mis recursos como con recursos externos... es decir mis terapias (de shock a veces), como un amigo que es psicólogo y me dijo nena, si no paras ya, tendrás que medicarte y el retorno costará...
Como el amor es igual a otras adicciones, tenía recaídas (no con el wea, sino recaídas de ánimo...) la última de ellas en octubre de 2019, un día entero sin ser capaz de mover mi humanidad, pegada mirando al techo, 30 cigarrillos diarios...
Unos meses antes de eso, en la empresa en la que trabajaba, llegó un tipo extranjero de ensueño, un gerente, guapo, simpático... etcétera (es lo que yo sabía de él hasta ese momento).
Hubo una cena de la empresa, diciembre 2019, en la que él fue promovido, a la que yo no quería ir (por la depre) y una colega me dice, vamos, un amigo me dijo que siempre estos eventos sirven para conocer gente y bla bla bla. Cuento corto, fui... y en medio de esa cena, nos empezamos a sacar fotos y cuando me saqué la foto con este tipo, el extranjero, me dice “yo siento mucho agrado de ti” yo pensé, eso será que soy simpática... jajaja, agradable.
Cuando me iba, él tomo mi brazo y no me dejó ir, así es como comenzamos una relación bien intensa de unos meses... en este tiempo, él fue un príncipe, me trataba con tanto amor, me inscribió en el gimnasio, aún recuerdo el día que llegué y estaba con agua, una toalla y un candado en la mano... después de eso me invitaba a comer a restaurantes caros y nada... se portaba un 10 conmigo... tantas vivencias, desde pasar toda la noche de bar en bar, bailando, sus masajes en todo el cuerpo, inclusive, recuerdo que una vez manché sus sábanas (porque estaba en mis días) y cuando desperté, él, el gerente, estaba lavándolas en la ducha... yo: plop.
Recuerdo también que íbamos al casino y tenía mucha suerte, una noche medios ebrios, echaba y echaba fichas en mi cartera... al otro día yo cambiaba y era 1 millón, 2 millones a veces, recuerdo haber pagado deudas y haber comprado algunas cosas que me faltaban en la casa... (venía de una separación, me estaba armando de nuevo).
Recuerdo que me decían en la empresa un apodo bien particular... por ser la pareja del Gerente, él era muy querido y no tenía problemas en ir a mi oficina a dejarme una cajita con pastillas y barras de cereal, delante de todos jajaja, también le gustaba que saliera del trabajo con él...
Con el paso de los meses lo devolvieron a su país y aunque quedé triste, fue algo diferente, no fue abandono, fue super sano... y lo asumí de a poco... un día 'x' me llamó... algo muy raro porque siempre nos poníamos de acuerdo para hablar, por la distancia y horarios... y bueno, contesté y del otro lado había una mujer, loca, que dejara de hablar con él y bla bla bla, como yo lo adoraba y no quería generarle conflictos innecesarios (ya solo éramos amigos), no lo llamé más.
Hace unos días me escribió un correo, en el cual me dice que cómo estoy y textual: “Estoy aquí. Nunca olvidé lo que dije en el restaurante. Pensé en ello a menudo”.
Lo del restaurante fue que entre conversaciones soñadoras él siempre quiso pagar mis deudas y yo le decía que no, que para eso yo trabajada, inclusive me dejó una TC con mucho cupo (20 millones) y nunca la ocupé... le respondí que ahora estaba un poco más endeudada que antes, pago mi casa y universidades, etc. Me dijo que cada 2 semanas me depositará 1.000 dólares para que vaya saliendo de mis deudas...
Mis reflexiones... aunque muchas mujeres me decían sácale sácale dinero, nunca quise y creo que él valoró eso... hoy no sé si le diría que no, ya que eso solucionaría bastante mi situación.
Antes de 'esa noche', yo siempre me lo encontraba en los pasillos y sonreíamos, recuerdo que siempre me preguntaba cómo estaba y yo respondía excelente (mentía, estaba echa mierda por dentro), un día me dijo que se enamoró de eso... que los chilenos siempre respondían que estaba mal o se quejaban...
Por último, siempre me dijo que yo era poderosa, que podía conseguir lo que quisiera y me dijo si sabía qué era “Maktub”, me explico que significa “escrito está”, que sí la vida decidía que nuevamente nos encontremos, así sería...
Eso, nunca olviden sonreír, hay alguien que podría enamorarse de tu sonrisa... y los hombres maravillosos sí existen, Dios puso a uno en mi camino y lo disfruté mientras camino esa parte de mi vida a mi lado...
