Atentamente, tu mejor guerrera
La historia puede ser larga, pero resumiré mis biografía en algo didáctico.
¿Como empezó todo?
Nací por una irresponsabilidad de una adolescente calenturienta que claramente no quería tener hijos, y solo quería gozar la vida, lo sé porque al ser niña fui muy inquieta, y una breve situación que me marcó fue ver cómo mi madrina me corría de lo que decía que era su parte de la casa (vivíamos varias familias en un terreno grande de mi abuelita), diciéndome 'tu mamá no viene a verte porque la hartaste'. En ese entonces, tenía 4 o 5 años.
Es cierto... Mi madre venía a verme unos días al mes, pero la verdad en ese entonces, nunca sentí que ella fuera importante en mi vida, a diferencia de mi abuelita.
Ella era dulce, cocinaba super rico, me demostraba de formas lindas que su amor era genuino, pero como aprendí desde muy niña, de lo bueno que te toque, apróvechalo porque dura poco, y así fue.
Yo veía como con el pasar de los meses mi viejita iba adelgazando, y se veía más y más flaquita, me daba tristeza verla así, pero aún así me esmeraba en hacerla feliz, ella acostada, yo era su control remoto, le traía cafecito, le prendía la tele, le llevaba sus pantuflas, le sobaba su pancita porque me decía que le dolía, pero un día me miró a los ojos y como si no me conociera me dijo 'qué linda eres, tus papis deben ser muy guapos' con 5 años, me reí en ese momento, ¿qué iba a saber una niña que eran las primeras señales del Alzheimer?
Así pasaban los meses, y su mente iba y venía, pero creo que en un momento de lucidez me dijo que me celebraría mi cumpleaños, con mis primos y amigos, y la verdad no cabía en mi felicidad, y así lo hizo. Recuerdo que ella invitó a quienes fueron mis padres, pero ninguno se apareció.
Uno de esos días malos para mi viejita, se apareció por la casa mi mamá biológica, ahí me enteré que ella ya estaba formando familia con otro hombre, y así de la nada, decidió que quería que yo formara parte de eso.
Yo no quería dejar a mi abuela, ella me necesitaba, ¿quién le daría sus pantuflitas, o le prendería la tele para que viera su novela de las 5?
Y así, sin importar mis objeciones, me llevaron.
Fui a una casa en donde nunca me sentí cómoda, prefería estar viendo tele sola, a tener que hablar con gente que me había llevado.
Me sentí resentida mucho tiempo por eso.
Un día me armé de valor, y con miedo le dije a esa señora (mi mamá) - oye, llévame a ver a mi abuelita.
Su mirada era altanera, hasta denigrante, más que inspirar respeto, era miedo lo que me producía, pero yo insistía en mi cometido: -QUIERO IR A VERLA.
Mis deseos eran tan grandes que comencé a sollozar mientras le rogaba que me llevara a verla, pero en lugar de recibir alguna explicación, me gritó: ESTÁ MUERTA!!
Aun no olvido esa sensación de pavor, queriendo creer que se estaba burlando de mí como muchas veces lo había hecho antes, ya que me generó muchas inseguridades burlándose de mis pecas, o si era muy flaca, o por mis dientes.
Yo tenía 6 años, ahí fue que comprendí que el último acto de amor de mi abuelita hacia mí, fue celebrar mi sexto cumpleaños, pero a los dos meses ella murió por un cáncer estomacal, por eso estaba tan flaquita...
[Salto de tiempo en la historia]
Teniendo 13 años, pasé otro episodio que quisiera eliminar, a pesar de no sentir ningún tipo de vínculo con mi madre, o la gente con la que me llevaron a vivir, tuve que adaptarme lo mejor que pude, pero ahora tenía hermanita menor y eso lo hacía más llevadero.
En una noche de año nuevo, planeábamos pasar el día con unos 'tíos' de la familia, y por el turno de trabajo del padre de mis hermanas, él supuestamente nos alcanzaría allá para disfrutar el día.
Acompañé a mi madre y mi hermana mientras iban con el coche de bebé por un largo camino, alejado de la luz de cualquier poste, y pasó algo que nadie se esperaba, yo caminaba adelante, y un hombre me tapó el camino, creyendo que yo lo había interrumpido, le pedí perdón y me hice a un lado para que él siguiera su ruta, pero este hombre tomó a mi madre, y la manoseó cuanto y como quiso, mientras ella intentaba defenderse como podía yo solo tomé el coche de mi hermanita y lo alejé mientras veía lo que le hacían a esa mujer (mi madre)...no recuerdo exactamente cómo salimos de esa situación, solo sé que llegamos a la casa de esos 'tíos'.
Esta parte de mi vida, me la callé y nunca se la mencioné a nadie de ninguna manera, esta es la primera vez.
Pensé que eso iba a ser lo peor de esa noche, pero al acercarse las 12 y ver que el padre de mis hermanas no llegaba le pregunté a la señora (mi madre) que cuánto faltaba para que llegara su pareja, debo reconocerlo, en su momento llegué a querer a ese hombre... En su momento...
Mi mamá tomó el teléfono, yo me escondí tras la puerta para escuchar cuando llegaría, pero la cosa cambió cuando la escuché llorar, colgó la llamada, y me dijo: -toma tus cosas, nos vamos.
Yo super sacada de onda, pero sin cuestionar nada, tomé mi mochila, tapé a mi hermana en su coche, y emprendimos camino a la casa, otra vez por el mismo camino donde habiamos pasado ese asqueroso momento previamente, menos mal esta vez nada pasó, casi al llegar a la casa, mi madre me entrega las llaves, y me dice: -abre la puerta, prepara la cama para tu hermana.
Tomé las llaves y salí corriendo a la casa, todos estaban festejando en la casa de los tios, pero nosotros no teniamos que festejar, hice lo que me dijeron, y esa noche, mi mamá me dio permiso de dormir en la cama de los abuelos de mi hermana, solo porque ellos tenian tv cable, y podia quedarme viendo una maratón de Pokémon en cartoon network, mi mamá me llevó una fuente con uvas para comer, me dió las buenas noches, y cerró la puerta.
Debo reconocer que esa noche fue muy triste, la escuché al telefono llorarle al papá de mis hermanas, ya que ese hombre había preferido pasar el año nuevo, con su nueva familia.
Ese hombre que empezaba a caerme bien, nos habia abandonado en la casa de sus papás, para irse con su nueva pareja, si yo ya me sentía incomoda ahi, ahora era intolerable.
[Salto de tiempo 18 años]
Terminando la enseñanza media, estaba emocionada, ya que veia como mis compañeros proclamaban un futuro eligiendo carreras universitarias, y la verdad yo tambien queria, me armé de valor, y en la mas pura ignorancia di la psu, me fué bien, yo decia: -con que me alcance el puntaje para pedagogía, soy feliz.
Y sip, recuerdo que la mañana donde entregaban los resultados (publicados en el diario en ese entonces).
Fui a comprar el diario, iba feliz, porque algo en mi, me decia que habia hecho un buen trabajo.
Al buscarme entre todos los resultados, no lo podia creer 670 puntos, era mas que suficiente para la carrera que queria, salí corriendo a la casa, abri la puerta y vi a la señora sentada en el comedor tomandose un café, le conté que di la psu y que queria estudiar para ser profesora, pero como si de un chiste irónico se tratase con calma terminó de sorber su café y sus palabras fueron: -me alegro mucho por ti, pero mi trabajo contigo terminó cuando saliste de cuarto medio.
Creo que ese fue el momento exacto en que aprendí a reprimir mis emociones, ya que me di la vuelta, sali de la casa aun con el diario bajo el brazo, y me senté en la vereda a llorar.
[Salto de tiempo 20 años]
Conocí a un hombre bueno, comprensivo, dulce y excelente papá.
Tuvimos una niña muy linda, fuimos a vivir juntos, y en este punto dije: -aqui mi vida empieza, llegó la hora de ser feliz.
Y asi fué, el tiempo pasó, y tuvimos un niño, si bien ya teniamos juntos una niña, al llegar el varón yo me derretí de amor, un niño dulce como su padre, querendón, y ademas de todo demasiado mino, jaja.
Tuvimos asi unos 6 años plenos, mi hija ya tenía 12 años y mi niño tenia 8, pero como mencioné anteriormente, de lo bueno, siempre toca poco, o muy poco segun mi experiencia, ya que unos meses despues del octavo cumpleaños de mi hijo, mi pequeño es diagnosticado con Cancer a la sangre.
Mi familia se dividió, ya que mientras uno se quedaba con mi hija, el otro debía quedarse con mi hijo, a causa del tratamiento, quien se quedara con mi niño debia irse a vivir a santiago.
Fue muy dificil, pero lo hicimos funcionar, tenia fe, en que de alguna manera ibamos a superar esto.
Durante este proceso, perdí o más bien, decidí cortar lazo con la poca familia (mia) con la que aun mantenia una leve conexión, ya que quienes hayan tenido la mala suerte de pasar por una enfermedad grave, saben que muuuuchisima gente te llama, te escribe y quiere que le des la primicia del estado del niño.
Un dia de mucha tensión, el médico me dijo que debian operar a mi hijo de urgencia, porque su pulmon estaba mal, mi hijo lloraba que no queria que me alejara de él, (eso si te parte el corazon) me quedé de pie frente al ascensor viendo como se llevaban a mi bebé, mientras el teléfono sonaba, sonaba y sonaba, en un momento de mas calma, ya que el box donde debia esperar a mi hijo, vi el celular, y tristemente vi, como la poca familia con la que hablaba se habían sentido de alguna manera ofendidos porque no les contesté llamadas ni mensajes, recuerdo entre los mensajes frases como: 'la sangr3 pesa mas que el agua' 'la familia es lo primero' o mi favorita 'no puedes ser tan altanera'.
Nunca contesté ninguno de esos mensajes, pero era lo que me hacia falta para cortar todo lazo.
Mi hijo tristemente no lo logró, y fué un golpe que al dia de hoy arrastro.
El dia que se fué no sentia ganas de llorar, pero tampoco queria que estuviera cerca de mi, debo decir que de no ser por el padre de mis hijos, no sabria como afrontar situaciones complejas, en un momento del funeral, (el cual fue increiblemente masivo) me ausenté unas horas para intentar dormir escondida en el auto, pero al salir (aun en el funeral) mi pareja me dijo: -amor, vamos a dar el agradecimiento a los asistentes.
A lo que yo accedí, al entrar a la capilla veo a una mujer llorando a moco tendido sobre el cajon de mi hijo, y mi desagradable sorpresa fue ver que era ese pariente que semanas antes barrió el suelo conmigo solo porque tuve tiempo de contarle lo que ella queria saber.
De esto ha pasado relativamente poco, pero estoy teniendo muchos problemas los cuales antes no eran tema para mi, me volví muy retraida, me entristece demasiado pensar en ir a ver a mi hijo a su tumba, porque para mi, no ha muerto.
Perdí mi trabajo, no tengo dinero, y sinceramente ahora me abruma la idea de volver a trabajar, porque me cuesta demasiado sonreir.
Soy una persona muy callada, al punto que se sienten incomodoa sentados a mi lado porque no hablo.
A veces pienso, realmente ha valido la pena mi vida?, o ¿soy un algoritmo errado que ni si quiera Dios habia contemplado?
- Dios no existe, porque vi y escuché a mi hijo rezar noche tras noche para que esa enfermedad lo dejara tranquilo.
- el diablo tampoco porque ofrecí mi alma a cambio de salvar a mi hijo, y tampoco recibí respuesta.
Estoy a unos meses de perder la casa que arriendo, porque ya no voy a poder seguir pagando, y esa casa significa demasiado para mi por mis niños.
[La historia es muucho mas larga, pero pensaba relatarla en un libro previo a mi muerte]
