La realidad y la historia mágica
Yo de joven cometí errores, fui una mala hija y una mala madre. Tuve millones de pesos a costa de apuestas en casinos. Tuve un compañero de 87 años cuando yo tenía 18 años. Estuve con él, me dio parcelas y dinero, y tuvimos un hijo al cual no quise tener. Él murió, y me quedé con todo.
Conocí a alguien antes de que él muriera, tomé luto durante 1 mes y me casé con él. Tuve 2 hijos más con él.
A mi primer hijo, digamos que se llama Antonio, no pondré su nombre verdadero. Lo boté de la casa que heredé de su padre. Quise comenzar mi vida de nuevo, y una señora lo adoptó, dándole su apellido.
Yo lo veía y lo odiaba, no sé por qué. Después de años, le contaron quién era yo en realidad. Mis 2 hijos crecieron y se volvieron arrogantes.
Yo les di mucho dinero a mis 2 hijos. Antonio era joven y me pidió ayuda, pero no lo ayudé. No me dio la gana por avaricia. Él salió adelante solo. Mis hijos recibieron cerca de 23 millones cada uno, mientras que a mi hijo, mi primogénito, no le di ni una luka.
Hoy estoy sin trabajo. Vivo del sueldo de mi marido, apenas me alcanza. Mis 2 hijos están viviendo conmigo, y el sueldo de su padre sale para alimentarlos y alimentar a sus mujeres.
Ayer me enteré de que mi primogénito está ganando muy bien. Se ha comprado una casa y no tiene esposa aún. Trabajó duro para juntar una inversión que yo podría haberle dado sin problema.
Me duele saber que no lo ayudé. No sé cómo hablarle y pedirle perdón. Yo lo traje al mundo y tengo derecho a recibir su ayuda. Si no fuera por mí, él no estaría vivo.
Que hago? El está en Santiago...
