Con la mente abierta
Salí a trabajar presencial luego de varios años en teletrabajo, donde mi rutina era el computador, mi bebé y su papá que en ese momento seguíamos en una relación.
Al salir fue un open mind rotundo, miré a mi alrededor y mi relación no era lo que quería para futuro. Aprendí que un narcisista, golpeador y machista no cambia nunca. Así que tomé las cosas de mi hijo y mías; me fui...
En el trabajo conocí un hombre encantador en todo sentido, maravilloso, quien me ayudó en todo sin esperar algo a cambio.
Es un hombre mayor, muy varonil, amoroso, excelente amante...
El pero: mi familia. No pueden creer que yo esté con un hombre mayor que mis papás, que no quiera regresar con el padre de mi hijo, y un sin fin de cosas. Insultos hacia el de parte de mi familia, no aceptan la relación. Es encantador con mi bebé y recíproco, mi bebé lo quiere mucho.
A qué voy con esto: ¡Estoy feliz!. Al principio sentí que perdía a toda mi familia y la pena me consumía. Hoy miro hacia atrás y digo: “lo mejor fue cortar hojitas del árbol genealógico, porque ahora miro por mi hijo y por mi sin importar el qué dirán”
¡Estamos juntos hace varios meses, nos amamos y con eso basta!
PD: En el trabajo nadie sabe aún, queremos mantenerlo así para que no nos afecte lo laboral en un futuro.
