En las buenas y en las malas.
Estoy muy apenada por el futuro. Sucede que mi esposo tiene depresión, lo conocí así y así lo acepté desde un comienzo. Ya llevamos años juntos y tenemos una familia consolidada. El problema es su trabajo, lo consume demasiado, sufre en él, le dan dolores de guata y cabeza tener que ir, se enferma.
Su trabajo es muy demandante y sus jefes últimos de ordinarios. Es un buen hombre, papá y esposo, pero cada día se amarga más y más, es muy difícil impresionarlo, mantenerlo contento, motivado u optimista... me espera a futuro un hombre totalmente amargado. Yo lo amo, no lo dejaría por su depresión ni nada, somos un equipo y en el fondo se que me ama y respeta pese a que la depresión le esté ganando... le dije que fuera a terapia y ya tiene su horita lista.
En fin, siempre le dije, en las buenas y en las malas.
