Separando las cosas
Quiero compartir mi confesión... Trabajo en un lugar que me gusta, me agrada, pero como nada es perfecto, mi compañero es odioso. Cuando yo llegué, todo era lindo, pero al transcurrir el tiempo, mostró la chala, ¿en qué forma? Todos los días le da la maña por algo: sueño, hambre, porque peleo con el perro, gato, familia, casi algo, etc., ¡pero todos los días, gente! Y se queja mil. Hace la jornada extremadamente penca. Yo me pregunto.
¿Por qué no dejan la toxicidad afuera y entran al trabajo con otra mirada? Estamos más horas en el trabajo que en casa y te lo hacen el día más atroz. Cansa que a la gente le de la maña, que anden con cara de culo todo el día, queja y más queja.
El ambiente laboral se torna penca... La vida es bonita, gente, no digo que no tengamos problemas, pero si dejáramos los problemas personales afuera del trabajo, sería mucho mejor. Fin.
