Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Yo se lo adverti !!!!...

1997 pasará a mi historia como el peor año, desde el punto de vista LABORAL. Ha sido el más complejo, el año completo lo fue, y dentro de ese sinfín de adversidades, destaca una en mi memoria, como la peor.
Aquel año mi hija recién nacida no cumplía ni el primer año, mi esposa y yo habíamos sido cesados a finales del año anterior.
Mi esposa había empezado en su nuevo empleo y yo aún buscaba mi oportunidad.
Un día me encontré con una oferta, en donde yo calificaba bastante bien. Mandé mi hoja de vida y fui llamado para una entrevista. Mi entrevistador y eventualmente, mi jefe se mostraba amigable, receptivo y lo más importante, convencido de mi experiencia y y de mis habilidades para el puesto, me dijo, -estás contratado.
El trabajo era en una revista especializada en temas de cómputo y, lo que se esperaba de mí era mi experincia como ilustrador 'manual' y mi habilidades como creativo; se pretendía romper con la rigidez de una revista 100% digital. Eso estaba claro.

El mismo día que se me contrató, mi superior me preguntó que materiales necesitaría para desempeñar mi trabajo y me asignó un escritorio el cual sería mi espacio de trabajo. Una rápida ojeada y le dije que materiales se necesitaban, a lo cual mi superior respondió vaya a la 'tienda X' donde nosotros tenemos cuenta y se trae los materiales con sus respectivas facturas.

Hasta ahí todo parecía bien, y yo estaba muy feliz, la empresa se veía sólida y al fín conseguía un empleo.
Empiezas mañana me dijo mi jefe.

El día siguiente me presenté a la hora indicada, apenas me había sentado e inmediatamente me llaman por el intercomunicador, era mi jefe que me pedía que fuera a su oficina, imaginé algo normal. Cuando me senté frente a su escritorio, y sin mirarme a los ojos, me dijo -yo se lo advertí- Entendí que algo andaba mal, le pregunté, ¿que me advirtió? y su respuesta fue, nuevamente y viendo hacia la ventana, -yo se lo advertí.

Al día de hoy aun me pregunto, ¿que me advirtió?, ¿que pasó el día anterior después de ser contratado? y, porqué se me despidió sin ni siquiera empezar a trabajar, (sin demostrar nada) y, sin ninguna respuesta.





No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.