Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

Sintiendo la vida

Necesito desahogarme, y si alguien se toma el tiempo de leerlo de antemano, lo agradezco de corazón. Lo indirectamente laboral de esto es que estoy con prenatal...

En el último mes se generó un cúmulo de situaciones que gradualmente han ido generando en mí un sentimiento de desesperanza. Escribo esto sintiendo que el único confort y abrigo me lo está brindando en este momento un gatito que me hace compañía. Solo su presencia y ronroneos me transmiten un poco de esa calma, paz y tranquilidad que tanto añoro.

Para mi entorno cuento con una buena red de apoyo, pero emocionalmente no lo siento así. Sin ánimos de desconocer que identifico el esfuerzo de presencia física de algunos, siento que muchas personas tienden a tener esa percepción de que basta con que digan "estoy aquí" y eso debiese cubrir como por arte de magia lo que involucra apoyar a alguien.

No pretendo ser malagradecida; en las necesidades básicas no me ha faltado jamás. Soy una persona que no le hace asco al trabajo. De hecho, me es relevante, ya que gran parte de la seguridad y valía que siento como persona es en base a tener la capacidad de hacer bien mi trabajo y mantenerlo, y tengo capacidad de ahorro, o al menos la tenía bien encaminada hasta que supe de mi embarazo. Por otro lado, sé que si acudo a mi entorno en lo relativo a lo económico, no me faltará. Pero para mí, es EL tema pedir, y eso que si llego a hacerlo es en términos de préstamo, y apenas llego a tener lo primero que hago es saldar mis deudas. Me resulta en demasía estresante el saber que le debo dinero a alguien.

El papá de mi bebé no es mala persona, y confío en que dará lo que pueda de sí para ser el mejor papá dentro de lo que sus límites permitan. Así como la misma intención está por mi parte con todo el ánimo de mejorar como persona día a día, pero pucha que nos resulta casi imposible comunicarnos sin tener algún roce, por la razón que sea. Y no es que alguno tenga la intención de llevar todo a roce o debate, pero resulta inevitable. Después de tantos meses así y la disminución del contacto a razón de lo mismo, creo que ya existe una especie de predisposición a que si hablamos, la conversación no llegará a buen puerto.

En temas económicos me ha dicho que no me preocupe, pero si llego a necesitar tengo que andar detrás de él pidiendo para cosas de las que tiene conocimiento, y como mi tema con pedir es tal, que llego al punto de 'pedirle' solamente cuando no tengo ni un peso en mi bolsillo, lo que ha ocurrido debido a que tuve licencia antes de mi prenatal y ésta fue rechazada. Sé que debo trabajar ese tema, sobretodo considerando que la responsabilidad en todos los niveles de la paternidad debiese ser equilibrada y/o equitativamente compartida, que no debiese verlo como si estuviese pidiendo un favor. Me es difícil trabajarlo, creo que no debiese tener que estar pidiendo para gastos directos del bebé. Trato de poner mentalidad fría, pero me da temor pasarme al extremo de terminar recurriendo a lo legal para evitarme situaciones que me resultan hasta angustiantes. Y a raíz de mi inestabilidad emocional actualmente (que está super normalizado según los demás durante el embarazo y post) siento tanto temor a lo que genera incertidumbres.

No lo sé, son tantas situaciones de diversas índoles que se juntaron que realmente podría estar horas escribiendo, pero a fin de cuentas es mejor ser invisible y molestar lo menos posible a los demás, que todos tienen sus rollos personales y viven el día a día como pueden. Al final, la actitud siempre jugará un papel importante en cómo se lleva el día a día, y lo que tengo claro es que sin importar los sacrificios que implique, mi bebé valdrá cada uno de ellos. Solo que lo abrumador llega a hacer sentir tan chiquito que en verdad muchas veces uno quisiera simplemente hacerse bolita y desentenderse de la cruda realidad. Gracias por leer, perdón lo extenso...



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.