Extrañando a la mejor mujer
Bueno, todo comenzó cuando mi ahora ex pareja quería empezar a trabajar y se unió a una cadena de supermercados famosa. Era una sucursal nueva porque la anterior había sido incendiada. Yo sabía que si ella entraba, algunos compañeros se interesarían en ella, porque es la mejor mujer que he conocido en toda mi vida. En lugar de enamorarla cada día, preferí celarla por cualquier hombre que le hablara, y eso finalmente la aburrió, supongo.
Conoció a un tipo que se convirtió en su amigo y la invitó a practicar artes marciales cerca de casa, ya que ambos vivían en la misma comuna. El día que fue a conocer al sensei me dijo que le pareció extraño y que no le daba buena espina. A pesar de eso, se inscribió. Un día la fui a buscar y el sensei me saludó preguntando qué relación tenía con ella, lo que me dejó desconcertado. Ahí sentí que algo no estaba bien.
En los siguientes días, este sensei invitaba a mi ex a su casa para tomar algo y le pedía ayuda para llevar materiales. Cuando estaba con él, ella me ignoraba. Un día decidí enfrentar a este hombre y le pregunté por qué tenía tanta necesidad de llevarla a su casa cuando en casa lo esperaba su pareja y su hija. El tipo se volvió loco, me amenazó con golpearme, y argumentó que ellos solo eran amigos.
Después de ese incidente, ella se enojaba cada vez más conmigo y yo seguía insistiendo en que ese tipo quería algo más. Ella respondía diciendo que no quería nada. Pasaron los días y ella se volvió distante. Un día me dijo que saldría con sus amigas y se arregló como nunca.
Por casualidad, la encontré en mi camino hacia el trabajo, y ella estaba con él. Me dijo que no me lo había contado porque pensaba que me enojaría. Dos días después, me confesó que tenían una relación. Mi mundo se derrumbó, sentí una extraña sensación en el estómago, no podía dormir ni comer. Al día siguiente, me fui de casa. Ese mismo día, ella se comprometió con ese tipo.
Hoy en día, ella no me extraña, piensa que nuestra relación fue completamente mala. Yo solo puedo pensar en ella. Extraño los momentos que vivimos juntos, nuestras anécdotas, los completos de la feria, las chaparritas... Hoy la extraño como amiga, como pareja, como compañera, como mi compañera de vida. Hoy... Hoy la extraño.
