Desde el extranjero, con amor
Soy extranjero y tengo apenas un año en Chile, específicamente en Santiago. Soy profesional, soltero, sin hijos y con muchas ganas de trabajar. Al llegar conseguí empleo en una empresa grande pero familiar donde solo ganaba 350.000 pesos pero tenía ganas de aprender y me esforcé mucho, mi trabajo fue muy bien visto y tuvo oportunidad de irme a otra empresa, transnacional con procesos definidos y ganando 3 veces lo que ganaba antes. Me ha ido muy bien como profesional en su país, he tenido buenas oportunidades y me siento muy contento.
Sin embargo, todo es cuestión de actitud, a veces llego a sentirme culpable leyendo tantas quejas y dramas en estas confesiones, pero disculpen, el chileno se caracteriza por quejarse, 'sacar la vuelta' en el trabajo y querer ganar para ser millonario.
Señores, les falta actitud, les falta ganas de aprender. Aquí es característico que haces tu 'pega' y ya, no se preocupan por aprender de otras cosas o ayudar a sus compañeros, llegan tarde al trabajo y lo que hacen es tomar el desayuno y hablar y hablar, de la jornada laboral casi el 40% del tiempo están dando vueltas por la oficina perdiendo el tiempo, cualquier molestia meten una licencia, por cualquier tontería, aparte que si están 'estresados' pues licencia por psicología, en serio? aprendan a trabajar bajo presión, con retos, con objetivos desafiantes y podrán marcar la diferencia. Lo que se ve acá son quejas y quejas, pero que tanto das tu como trabajador para ganarte lo que mereces?
Siento que en su gran mayoría son unos cómodos que solo les importa las vacaciones de verano y luego veré que más hago, no se interesan en aprender mas allá de sus funciones, en calidad de servicio son unos groseros y déspotas y luego quieren ganar buenas 'lucas', trabajar 'piola' y que los traten como reyes. Mientras su mentalidad siga así, seguiremos los extranjeros con ganas de trabajar ocupando los mejores puestos.
Reflexionen y paren la quejadera!
