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Una buena elección

Primera vez que me confieso, ojalá lo publiquen. Esto es un consejo para quienes se pregunten qué estudiar

Toda la vida fui muy matea en el colegio. Primer lugar en casi todos los años, principalmente porque mis padres se preocupaban mucho que tuviera buenas notas, y me inculcaron hábitos de estudio.

Cuando salí de la media, no sabía bien que estudiar, ya que, si bien era la mejor de mi escuela en matemáticas y ciencias, mi verdadera pasión estaba en la escritura y en el arte, mandaba cuentos y dibujos a concursos y también participaba en actividades extracurriculares relacionadas, aunque no era muy talentosa. Mi padre, ingeniero, mi madre, auditora, y en general todo mi entorno, intentaban inclinarme hacia dónde más destacaba, es decir, asignaturas con pensamiento más lógico. En ese entonces, intenté explicarles a todos que no era lo que me apasionaba, pero nadie me escuchaba mucho, solo me decían que me terminaría perdiendo si estudiaba algo relacionado con el arte, que podría dejarlo como hobby y que sacara una carrera que “me diera plata”. La discusión se terminó cuando mi papá me dijo que si estudiaba una carrera “hobby”, cómo el la llamaba, el no me ayudaría a pagar nada relacionado con la universidad. Yo soy de región, y por mi situación económica no tenía ninguna beca ni ningún familiar en Santiago, por lo que hubiese tenido que esperar años para juntar el dinero para poder estudiar. Al final, supongo que para que dejara de llorar, me dijo que sacara una carrera más acorde a mis facilidades, y que si la terminaba correctamente, también me ayudaría a estudiar lo que realmente quería.

Cuento corto, me metí a ingeniería en una de las mejores universidades del país, me titulé con excelentes notas, mis padres se divorciaron (apenas se separaron, a mi papá se le olvidó la promesa que me había hecho, y nunca se la he querido cobrar), y aquí estoy, a mis 33 años, con una depresión profunda, en un trabajo que detesto, amargada por las decisiones que tomé. Sigo tratando de hacer mi arte, trato de hacer cursos online de escritura y dibujo y espero algún día poder vivir de lo que amo.

Cabros, a veces los consejos de quienes nos quieren pueden ser útiles, pero no olviden en confiar en ustedes y en su corazón. La plata no trae la felicidad, cuando tienen que trabajar por obligación.



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