Por qué que siguen trabajando dependientes?
Soy trabajadora independiente en mi profesión del área de la salud, dedico 3 horas diarias a mi trabajo y mi renta es de dos millones mensuales y tengo lista de espera en la agenda, la que no abro porque prefiero calidad de vida para disfrutar con mis hijos y mi esposo antes que tener plata.
Mi esposo trabaja también de manera independiente, su rubro es más cuadrado porque es de la ingeniería, sus ingresos están bordeando los tres millones, trabaja 5 a 6 horas diarias, aunque hay periodos malos en los que a veces debe trabajar hasta 10 horas.
Aún así llegamos a dónde estamos a punta de haber pasado por trabajos explotadores, como hormiguitas. Juntando, estudiando y dándole.
Paramos cuando llegaron nuestros hijos, desde ahí decidimos que lo mejor era ser independientes y priorizar la familia.
Alguien dijo que este tipo de confesiones nunca dicen quien les ayudó, acá se los digo... Hicimos lo que pudimos, aún pagamos los créditos del estado que usamos para estudiar y los estamos pagando porque así habrá fondos para que otros iguales a nosotros puedan seguir estudiando, mi mamá no existe desde que tengo 16, que vivo sola y trabajo y estudie porque sabía que era la única forma, mi papá es donador de esperma desaparecido desde los 3 años, el señor existe pero jamás aportó.
Mi esposo, su mamá más webea más de lo que aporta. Siempre pide plata porque lo crió con la idea de que él los iba a sacar de la pobreza a ella y sus papás, para todo pide pero si le pedimos que venga a ver a sus nietos para poder salir, siempre tiene algo que hacer. Ya hace años que desistimos de creer que alguien nos iba a ayudar a tener un espacio y tiempo para nosotros, aprendimos a construirlo en medio de la rutina y la familia.
Quién nos ha ayudado siempre han sido manos anónimas y los amigos que son la familia que uno elige, en un inicio nos vestiamos de la ropa que se dona en las iglesias, hoy nosotros llevamos nuestra ropa para donación, nuestros primeros hijos se vistieron con ropa de los hijos de nuestros amigos, hoy los más pequeños tienen ropa nueva.
No hemos olvidado de dónde venimos, siempre estamos dispuestos a dar trabajo, a ayudar sin pedir retribución, sabemos que no todos pueden, pero estoy convencida de que tampoco muchos quieren, no les da el valor para atreverse y a algunos les falta la fuerza ara seguir. Los pocos que lo logramos, muchos olvidan de dónde partieron y hacen las cosas difíciles para los demás.
La vida es muy larga, lo importante es recordar que es lo que realmente vale nuestro tiempo, querer lo que se tiene por sobre querer tener cosas, sin aparentar, siempre gastando menos de hasta donde se puede, ahorrar aunque sean 5000 los primeros meses va a dar una meta que podrán lograr.
No es fácil, pero cuando uno lo cuenta después suena bonito y sí lo es... sobre todo cuando los valores son los mismos y la familia es un rincón de paz y contención en un mundo cada vez menos amoroso.
No desistan, luchen por lo que aman y sigan, si pueden emprendan mientras los explotan, se puede cabros, y para los de corazón roto, también existen las parejas felices, fieles y respetuosas, los hombres buenos son más que los malos y las mujeres que valen también son muchas...
