Mamá a los 15
Tuve a mi hija a los 15 años; actualmente tengo 34 y mi hija tiene 19. Claramente, la relación con el papá de mi hija no prosperó porque éramos muy jóvenes, pero nunca dejó de ser un buen papá, aunque éramos adolescentes ambos. El tiempo pasó, salí de la universidad (hace ya más de 10 años) y he trabajado, pero siempre con mi hija a mi lado, de mi mano. Nunca hice un turno de más porque siempre quise disfrutar mi maternidad. Eso no quiere decir que no tuviera amigas, sí las tengo, pero ellas están descubriendo la maternidad desde hace unos años. En cambio, yo me adelanté (no lo recomiendo).
Mi hija decidió irse a estudiar a Santiago cuando salió de 4to año, y obviamente la apoyamos, pero desde que se fue, me he dado cuenta de muchas cosas que me duelen. Mis amigas están todas casándose y con bebés pequeñitos, disfrutando del amor de su vida. Yo nunca tuve eso y quizás nunca lo tenga. Voy a trabajar, y mis compañeros me invitan a sus matrimonios, y si no se casan, se mudan con sus parejas o tienen hijos. Me cuentan sobre sus vacaciones y su vida en pareja, y me da tanta pena porque nunca lo experimenté. Creo que las personas de mi edad ya están experimentando estas cosas, y yo me estoy quedando atrás.
Incluso el papá de mi hija se casó hace unos años y ahora tiene un bebé. Mi hija lo adora. Estas vacaciones se irán a Argentina los cuatro. Él pudo hacer su vida y tiene las mismas condiciones que yo. ¿Por qué yo no? Se me ha hecho tan difícil y nunca me había percatado, hasta ahora...
