Vida en crisis
Hola, quiero confesar que mi trabajo me provoca angustia, y ya llegué al punto de enfermarme físicamente. Soy profesor. Estoy con licencia. El psiquiatra me explicó que los malos ratos, si son constantes, provocan que los músculos se apreten, y como sucede tan a menudo, éstos pierden la capacidad de volver a estar relajados, por lo tanto, duelen; eso es la fibromialgia. Descubrió que la padezco.
Por motivos personales, estoy muy triste. La persona que amo decidió seguir sin mí, según él/ella, porque dice que no puede hacerme feliz, que no puede ser como yo necesito que sea. Pero acaso, ¿no debiera ser yo el/la que decide eso?
No tengo familia, solo un hijo que ya es grande y, si falto, estaría asegurado económicamente. Tampoco tengo amigos de verdad, de esos que, si faltas, te llaman... Me pregunto qué hice tan mal para estar tan sol@?
Entiendo tanto a quienes deciden no seguir; se ven alegres, pero no lo están; se ven con ánimo, pero están fingiendo... Llamen a los que aman, y a los que no aman también, o envíen un mensaje. Muestren su interés a quienes aprecian. No saben lo importante que puede ser para el que recibe su saludo o su invitación. No esperen a que no esté para recién llevarle flores al funeral.
