Se aprovecha?
Hace un año, mi pareja y yo nos aventuramos en un emprendimiento. Un amigo nos ofreció la franquicia de su tienda, y la instalamos en un centro comercial de nuestra ciudad. Nos ha ido bien, no de manera espectacular, pero con muchas proyecciones de crecimiento. Hace 4 meses, abrimos un segundo local y esperamos seguir creciendo. Lo que más nos ha costado es el factor humano: llegan tarde, no asisten al trabajo, van al baño cada 5 minutos o buscan excusas para salir de la tienda. También se quedan pegados en el celular, pero bueno, con ensayo y error, actualmente logramos formar un buen equipo de vendedoras que se acoplaron al estilo y estrategia de ventas. Trabajan muy bien, y el local funciona casi solo.
Hasta hace aproximadamente 3 meses, una de ellas, a quien tenía más fe debido a su buen desempeño, empezó a faltar. Avisaba que se sentía mal, con dolor de estómago, por ejemplo. En un día de su turno, me envió un video de su ojo y me dijo: "Tengo el ojo tiritando, me siento mal, no sé si puedo seguir trabajando así". Fue al centro médico del mismo centro comercial sin pedir permiso y le dieron reposo por el día con el diagnóstico de rinofaringitis. Situaciones similares se repitieron hasta que me informó que estaba embarazada. La felicitamos y le dijimos que podía contar con nosotros en lo que necesitara.
Durante esos permisos, jamás le puse objeciones. Coordiné con las otras chicas para cubrir su turno o abrí yo misma el local, ya que consideraba que todos podemos pasar por una mala racha de salud, y que enfermarse es un derecho humano. Sin embargo, hasta la fecha, sigue faltando al menos 2 veces al mes, argumentando que "pasó una mala noche y no se siente capacitada para ir a trabajar en ese estado". Cada semana pide permiso para ir a control médico, lo que ha implicado que tenga que pagar horas extras para cubrir esos turnos. Este mes, sumando todas las horas extras, fueron más de $100,000, lo cual, para una pequeña empresa, no es una cifra insignificante.
Esta chica trabaja de lunes a viernes de 10:00 a 16:30, con 30 minutos de descanso. Su salario, más comisiones, varía entre $460,000 y $660,000. Modificamos su horario para que pudiera recoger a su hija del colegio, permitiéndole salir a las 3 los días jueves durante 3 meses porque su hija tenía una cita con la psicóloga.
Hoy, solicitó la mañana libre para sus exámenes, pero me avisó a las 09:30 que ya iba camino al local porque se confundió y pensó que era en la mañana. Esto significa que tendré que pagar horas extras nuevamente mañana. Le propuse cambiar su turno por el de la tarde, y su respuesta fue que era imposible porque almuerza a las 2 y no puede pasar toda la tarde sin comer (aunque esto nunca ha sido un problema, ya que tienen un descanso y un comedor disponible).
Mi esposo sugiere descontarle las horas sin goce de sueldo, pero considero que está embarazada y tiene el derecho de asistir a sus controles médicos. Por otro lado, me pregunto por qué no pide las horas temprano en la mañana o después de las 4, o al menos una vez al mes en lugar de todas las semanas. Cuando yo estaba embarazada y trabajaba en el comercio minorista, tomaba todas mis horas y controles en mi único día libre de la semana.
Otro dato relevante: en julio, solicitó 4 días de vacaciones para hacer exámenes y trámites médicos. También me planteo si no querrá o no podrá seguir trabajando debido a su estado, por lo que podría solicitar una licencia médica.
¿Qué opinan ustedes? ¿Está aprovechándose de la situación? Me da cierta aprehensión hablar con ella de manera más seria como jefa, ya que temo que pueda interpretarse como acoso laboral u hostigamiento.
