Escuchando las señales
Vengo de una familia de clase trabajadora y provinciana, mi historia es la de muchos, mis viejos me metieron en la cabeza que había que superarse a través del estudio, eran y siguen siendo personas cariñosas, pero fueron extremadamente exigentes y rígidos el lo que respecta al rendimiento académico. Empecé a estudiar para la prueba de admisión en primero medio y me fue bastante bien, así que entré a una carrera de esas que te prometen un futuro esplendor en la que en teoría es la mejor universidad para hacerlo, o como mínimo una de las mejores.
Aún cuando en el liceo me fue bien y di una prueba de admisión bastante buena, resolver cuestionarios estandarizados o sacarse un 7 coeficiente dos por cantar el himno no tiene nada que ver con estudiar materias realmente densas, así que los primeros años de U lo pasé re mal, incluso en primero mismo perdí una beca que había ganado pero aún así, a punta de tesón mejoré las notas y saqué la carrera, ... Estando dentro tuve el típico choque cultural de conocer cuicos y el doble choque cultural al cachar que en su mayoría son buena onda, como venían de familias de comerciantes, profesionales o hasta políticos, empecé a tener más mundo y entre otras cosas caché que el título no era para nada la solución a todos los problemas financieros como me lo pintó mi familia.
Debo reconocer que me achaqué, medio me resentí y cuando salí al mundo laboral hasta me taimé, como todo recién egresado levantado de raja estuve un par de meses descartando pegas por no ser lo que esperaba, creyéndome el cuanto eché mano a los 'diezporcientos' y de nuevo, como muchos, hice un intento de emprendimiento pandémico que fracasó.
Resignado, pero con la mentalidad de hacer las cosas bien 'ahora si que sí diosito lo juro por dios', postulé a literalmente todas las pegas que encontré en mi área, sin discriminar hasta que quedé en una... en la que voy a cumplir el año y gano un sueldazo de 600 lucas a cambio de trabajar de lunes a domingo, hay días que no duermo, como re mal, y mi sueldo dura literal medio día, se me va en la pieza que arriendo, sus servicios básicos, pago un diplomado y el vuelto va para tallarines y pan.
Llevo ya tres años tirando para cuatro de titulado, sigo postulando a pegas, sigo intentado perfeccionarme, pero no me llaman y ya me resigné a que la vida es así, harta pega y poco retorno. Creo que he intentado de todo, incluso, debo decir con vergüenza, que el año pasado toqué fondo, después de cambiar el curriculum, hacerme una página de LinkedIn con fotos 'pro', trabajar en mejorar la postura y la dicción, hacer una buena puesta en escena para parecer bacan en las entrevistas por zoom, cultivar una actitud proactiva y toda esa cháchara que aprendí en los ramos 'gerenciales'... le puse fichas a 'el secreto' y esas vaina: ahora ando viendo señales del universo, lecciones del karma y pruebas del padre altísimo en todos lados, y creo que toda la confesión es en realidad una excusa para confesar esto: después de muchos años de estudio y dedicación, me transformé en un hombre adulto que cree en el viejo pascuero.
