No todos los padrastros son malos.
Frente a la confesión 'no se olviden de sus hijos'
Tuve una niñez similar a la tuya, solo que mi mamá no era alcoholica pero si buena para el carrete y le gustaba tener pololos.
Nosotros éramos 3 hermanos (yo, la menor). Mi mamá se separó de mi papá cuando yo tenía 7 años, y la separación la dejó mal. Carreteaba todos los días y quedábamos al cuidado de mi hermano mayor (14 años). Llegaba del carrete con amigos y amigas, y seguía el carrete en la casa. Nosotros nos acostábamos a eso de las 5 am, y ellos ponían música muy fuerte mientras tomaban y fumaban. Dormíamos los 3 en la misma pieza; yo era la única niña. Lo que más temía era que alguien se fuera a meter a la pieza. Mi hermano mayor siempre fue muy valiente y se levantaba a pararle los carros a mi mamá; claro, ella nunca lo escuchaba. Pero cuando mi mamá se quedaba dormida ya de curada, mi hermano echaba a todos de la casa, amenazando con llamar a carabineros. Gracias a Dios, todos se iban y podíamos dormir tranquilos.
Mi mamá nunca iba a reuniones de apoderados. Nunca nos compraba ropa (según ella, no tenía), pero ella sí se iba de compras y nunca le faltaba para el carrete. Un día conoció a un hombre y lo invitó a la casa; nosotros pensábamos 'otro más'. Nosotros pasábamos encerrados en nuestra pieza. Yo jugaba con mis peluches y mis hermanos con un PlayStation que mi papá les había regalado antes de irse de la casa (a él nunca más lo vimos). Este hombre un día golpeó la puerta de la pieza y nos preguntó si teníamos hambre. Nosotros no quisimos abrir. Y cuando ya no escuchamos ruidos, salimos. En la puerta nos había dejado una pizza y unas galletas con bebida.
El segundo día, yo tenía mucha fiebre. Mi mamá no quería llevarme al médico porque según ella no tenía plata para un taxi. Mis hermanos me cuidaban, me daban agua y me ponían un paño en la cabeza, y este hombre presenció todo. Y le dijo a mi mamá que me llevara a la clínica, que él pagaba todo. Recién lo veía, y él a mí. Luego de ir al médico, fuimos al supermercado y llenó un carro con muchas cosas para comer. Nunca voy a olvidar cuando me puso 10 mil pesos en una bolsita de remedios y me dijo "guárdalo". Mi mamá no se dio cuenta. Yo era muy desconfiada y mis hermanos también.
Con el tiempo, él nos compraba ropa, útiles y nunca nos faltó nada, incluso cuando cumplí 19 años. Mi mamá fue una basura con él, lo trataba mal, lo engañaba, etc. Pero él aguantaba y nunca entendí por qué. No era un mal hombre y no tenía hijos. Cuando cumplí 19 años, se separaron. Hoy tengo 30 años y nunca olvido todo lo que hizo por nosotros. Aún nos juntamos con él y mis hermanos, hacemos domingos de pizza, salimos de paseo, siempre está para nuestros momentos importantes, como el nacimiento de mis hijos y los de mi hermano. Él lo siente como si fueran sus nietos (nunca tuvo hijos con mi mamá).
Ya de adulta, le pregunté por qué, por qué quedarse con una mujer que era muy inestable, con 3 hijos, aguantando malos ratos cuando podría haber tenido una vida distinta. Y él me dijo: "Cuando yo los vi por primera vez, ustedes estaban muy flaquitos. Se notaba que comían mal. Pero lo que más me dolió fue la mirada que tenían. Una mirada de miedo y tristeza. Quise ayudarlos y a lo mejor pensé que tu mamá era así porque necesitaba ayuda. Pero nunca cambió, y me quedé porque si me iba, ustedes la iban a pasar mal. Y ya me había encariñado con ustedes."
Creo que nunca me va a alcanzar la vida para agradecerle por todo lo que hizo por nosotros.
