Teletrabajo, más que pijamas y lagañas
Las oportunidades de teletrabajo han disminuido considerablemente debido a la baja productividad de muchos en teletrabajo. Esto sucede porque hay mucha gente que piensa que el teletrabajo es quedarse en casa sin hacer nada y que les paguen por eso. Soy reclutadora y muchas personas me han pedido trabajo de teletrabajo. Cuando indago un poco, me dicen que necesitan teletrabajo para poder hacer las cosas de la casa, cuidar a los niños, ver novelas y cosas así... ¿En qué momento pensaron que el teletrabajo era que les pagaran por hacer las cosas de la casa?
Trabajo en teletrabajo desde mucho antes de la pandemia y siempre me levanto a las 6:00 a. m., igual que cuando lo hacía de manera presencial. La diferencia es que el tiempo de trayecto lo utilizo para hacer ejercicio. A las 7:00 a. m., me ducho y tomo el desayuno. Me visto como si fuera a salir, semi formal, y a las 7:30 realizo un poco de aseo para estar conectada trabajando a las 8:00 a. m. Desde ahí no paro hasta la 13:30, momento en que caliento el almuerzo (que dejé preparado el día anterior, igual que lo haría si fuera presencial). A las 14:30 continúo trabajando hasta las 18:00 hrs o incluso más.
Gente, en teletrabajo debes ser igual de disciplinado que si estuvieras trabajando de manera presencial. No debes ponerte a ordenar la casa, lavar los platos ni hacer nada que no harías si estuvieras trabajando en la oficina. Con el teletrabajo es necesario ser autónomo y organizado para cumplir con los requerimientos. Debido a que la gente se relaja con el teletrabajo, las ofertas han disminuido considerablemente porque no rinden. No funciona si te levantas a las 7:45 con legañas en los ojos y en pijama te conectas a las 8:00, porque tu cuerpo sigue en modo zzzzzzzzzz y no produces. ¡El teletrabajo no consiste en quedarse en casa sin cumplir con tus responsabilidades laborales!
Ojo... por eso las empresas han dejado de ofrecer teletrabajo. Es una lástima, porque el teletrabajo nos beneficia y ahorra tiempo de desplazamiento, que es lo más preciado. A mí me ha servido para aprovechar ese tiempo y hacer ejercicio. Así empiezo el día con más energía. Definitivamente, se requiere ser muy organizado, autónomo y saber enfrentar la procrastinación para merecer el teletrabajo.
