Plata pública y plata privada
A propósito de una confesión que hablaba de un jefe bueno para robar, se habla mucho del robo que hay en instituciones estatales pero poco de la cantidad de sinvergüenzas que abundan en la empresa privada, en especial en puestos de jefatura o gerencial. Trabajo en una industria que produce animales para consumo humano, y estas historias abundan:
- Un jefe de personal que sacaba prestamos en la caja de compensación a nombre de los trabajadoras, con cuotas muy chicas, a sabiendas que la gente no revisa sus liquidaciones. Hasta que una vio un descuento por un préstamo que nunca pidió y se destapo la olla. Lo echaron cagando pero lo hizo harto tiempo y se echó hartas lucas extra al bolsillo.
- Un gerente de planta que después de cesar el contrato por temporada de algunas trabajadoras, las seguía manteniendo en la nómina y seguía llegando el sueldo (que se pagaba en efectivo)... topón pa adentro. También se destapó porque una trabajadora encontró raro que le siguieran pagando imposiciones, hizo las consultas respectivas y el resto es historia.
- Un colega a cargo de una unidad productiva que entre otras cosas les anotaba muchas horas extra a sus asistentes, más de las que realmente hacían, pero la mitad eran para él. Este personaje también se destacaba por arreglarse con el combustible y otro tipo de robo hormiga.
- Gerentes que contratan los servicios de amigos o palos blancos (empresas de ellos mismos pero a nombre de otros) pagando un valor inflado del que, por supuesto, una parte es para ellos ('cuanto me cobrai por el servicio'- '10 palos mensuales'- 'ya, cobrame 14 pero 2 palos son míos')
- Servicios que son malos, o innecesarios, pero que desde 'arriba' insisten que hay que dejarlos trabajar
Así como esos está lleno. Desgraciadamente nos acostumbramos en este país a trabajar así. Si todos hicieran la pega como corresponde las empresas tendrían mejores resultados y quizás (solo quizás) podrían pagar mejores sueldos. Le echan la culpa al trabajador que se lleva un lápiz pa la casa pero los que se creen de más alcurnia roban a manos llenas.
