Reestablecer contraseña

La dirección de correo electrónico está asociada a tu cuenta.

¿Por qué registarse?

Full Confession Control

Actualizar / eliminar o editar tus confesiones.

Notificaciones

Suscríbase para recibir notificaciones por email con las respuestas a tus confesiones.

Publicidad

¿Quieres publicitarte con nosotros? Comienza creando una cuenta.

¿Tienes alguna confesión laboral?

El nombre es opcional o puedes poner un seudónimo si lo deseas.

La familia no lo es todo

Con mis padres, nunca he tenido una buena relación. De hecho, me fui de casa a los 18 y después volví, y así fue hasta los 28. Iba y venía: me iba porque eran muy cerrados conmigo, pero con mi hermano era otra cosa. Tenía libertad absoluta con él: fiestas en casa, amigos, etc. A mí me prohibían todo eso. Cuando cumplí 30 años, empecé a tener una relación más cercana. Ya no vivía con ellos, sino donde mi abuela. Iba ciertos fines de semana a verlos. Iba todo bien, o al menos eso creía.

A fines de año, comencé una relación con un tipazo. A mis padres les cayó súper bien, tanto así que lo llamaban y todo. Yo estaba feliz. Sentí que por fin tenía lo que siempre quise: amor de familia. Ellos decidieron irse a vivir al sur. Me pidieron el favor de cuidar la casa y unas perritas que adoptaron mientras ellos veían los detalles de su nueva casa. Me fui con mi pareja y todo estaba bien. Me quedaba lejos de todo. Me levantaba 2 horas antes y llegaba 2 horas después a la casa. Desde donde vivía con mi abuela, mi trabajo me quedaba a 5 minutos, por lo que me costó mucho adaptarme al tiempo. Pero bueno, eran mis papás y tampoco quería dejar solas a las perritas, ya que eran unas bebés.

Llegó una semana X, y bueno, tuvimos un percance, una discusión leve, más bien diferencias de opiniones que yo dejé ahí, pero mi mamá no. Nos echó de la casa. Nos sentimos humillados. Sabíamos que en algún momento nos teníamos que ir, pero no de esa forma. Lloré una semana seguida. Extrañaba todo: mis padres, mi hermana y las perritas. Me sentía fatal, así que empecé a ir al psicólogo. Le conté algunos de mis traumas de infancia y de adulta, violencia de pareja, entre otros. Comencé a sentirme un poco mejor, hasta ayer.

Me enteré de que mi hermano del medio sería padre con su pareja de hace aproximadamente 5 años y que el sábado pasado se juntaron para celebrar todos: primos, tíos, etc. Yo no vi ni una sola historia y me sentí fatal. Sentí como si mi cuerpo se fuera enfriando poco a poco. Tengo unas ganas inmensas de llorar porque no me siento parte de esa familia. He hablado un par de veces con mi mamá desde que nos echó, pero jamás me contesta. Siempre me deja en visto. Por eso, decidí eliminar su contacto. Quizás fue una tontería, pero no sé, es lo que sentí. Borré a todos mis familiares de Facebook e Instagram.

Ahora lo único que quiero es poder arrendar un departamento pronto e irme para comenzar mi vida y mi propia familia. No quiero que me echen de ningún lugar más y quiero sentir que por fin estoy en mi hogar.

Perdon por lo extenso, recien tengo hora para el 29 con mi psicologa.



No te reprimas. Completamente anónimo.

Suscríbete a nuestra lista de correo.

Ingresa tu email y te mandaremos las últimas confesiones
Nosotros valoramos tu privacidad, nunca compartiremos tu correo con nadie.